15 mayo 2017 Industria

iPod original

No, a ver, no es que de repente el formato vaya a desaparecer del mundo o que todas nuestras canciones se vayan a evaporar como por arte de magia. Nuestra discoteca personal seguirá ahí tan vigente como siempre, pero sí que le ha llegado la hora a algo muy importante relacionado con ellas.

Porque la licencia del .mp3, el formato de audio digital que tuvo buena culpa de la popularidad del iPod original, al ser el elegido para las descargas del reproductor de Apple, sí que ha terminado, tal y como informaban hoy los actuales propietarios de la patente.

Patente que pertenece ahora a The Fraunhofer Institute for Integrated Circuits, que gestionaba hasta hoy todos los derechos relacionados con la venta de codificadores y descodificadores del formato a los desarrolladores y que anunciaba que el programa de licencias para determinadas patentes relacionadas con el formato .mp3 ha finalizado, así como las relativas al software de Technicolor y Fraunhofer IIS.

gama iPod

En el comunicado oficial, desde The Fraunhofer Institute agradecen el apoyo que ha hecho del .mp3 el código más utilizado en todo el mundo durante las dos últimas décadas. Un formato que comenzó a finales de los ochenta en el Fraunhofer IIS, tomando como base desarrollos previos de la Universidad Erlangen-Nuremberg. Aunque hoy en día existen formatos de audio más eficientes y con características más avanzadas, el .mp3 sigue siendo el más popular entre los consumidores.

Sin embargo, la mayoría de los medios especializados como la TV, la radio o el cada vez más extendido mundo del streaming utilizan codecs de audio más modernos como los AAC o el MPEG-H, con más opciones, mayor calidad de audio y menor bitrate que el .mp3.

Vamos, que como aquel Video killed the Radio Star, el AAC y los nuevos formatos digitales han matado al .mp3 en los smartphones y demás reproductores musicales, pero tampoco significa que vaya a desaparecer por completo, seguro que le quedan muchos años de dar guerra. Sólo que ya no será necesario pagar por su patente.

Vía| The Fraunhofer Institute

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *