20 noviembre 2015 iOS

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Con el iPad Pro ya en el mercado, la pregunta que todo el mundo se hace es si este nuevo dispositivo de Apple puede realmente llegar a sustituir a un MacBook. Aunque la respuesta a esta pregunta depende en mayor medida de las necesidades de cada uno, la aparición de aplicaciones profesionales especialmente desarrolladas para el iPad Pro que permitan sacarle el máximo partido es sin duda un factor clave.

A este respecto, un buen número de desarrolladores de aplicaciones profesionales se han quejado de algunas barreras que para ellos suponen algunas de las normas dictadas por Apple para la App Store. Unas limitaciones que pueden suponer un problema grave para el éxito del iPad Pro durante los próximos meses.

Según estos desarrolladores, existen fundamentalmente 2 limitaciones a las que Apple debería dar una solución para potenciar el lanzamiento de aplicaciones profesionales para el iPad Pro.

En primer lugar está la falta de versiones de prueba gratuitas. Las aplicaciones profesionales suelen ser bastante caras, no estamos hablando del típico juego de 1 o 2 euros, en algunas ocasiones pueden costar cientos de euros. Al ser aplicaciones caras los usuarios quieren tener la certeza de que ese dinero que van a invertir realmente va a merecer la pena. En los sistemas operativos de escritorio esto se soluciona mediante versiones de prueba gratuitas, pero esto es algo que no es posible en la App Store.

El segundo problema al que tienen que hacer frente los desarrolladores está relacionado con las actualizaciones de las aplicaciones. Para que sea viable para un desarrollador dar soporte a una aplicación durante un largo periodo de tiempo es necesario que este pueda cobrar por las futuras actualizaciones, cuando esto también es imposible en la App Store ya que todas las actualizaciones deben ser gratuitas.

Algunos gigantes como Microsoft o Adobe son capaces de ofrecer estas actualizaciones cobrando una cantidad mensual o anual por usar el servicio, pero este es un modelo que no gusta a muchos desarrolladores además de ser mucho más complejo para ellos.

El éxito o el fracaso del iPad Pro puede depender en gran medida de algunos pequeños detalles como estos. Al fin y al cabo, lo que hace grande al iPhone, al iPad y ahora al iPad Pro, son y serán sus aplicaciones. Si los desarrolladores no encuentran incentivos para lanzar sus aplicaciones profesionales para el iPad Pro, este no logrará nunca llegar a ser un sustituto real del MacBook y no dejará de ser otra cosa que un iPad más grande.

Vía| TheVerge

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