25 marzo 2015 iOS

iOS8

La compañía de Cupertino ya no firma iOS 8.1.3, la versión anterior a la actual para iPhone e iPad. El no firmar forma parte de la evolución natural de iOS y no tiene más implicación que, ante una restauración, la versión que instala el dispositivo es iOS 8.2, la más reciente.

Sin embargo, de nuevo, se enfrenta el criterio de Apple a las preferencias -e incluso necesidades- de cada usuario en particular.

Estas acciones como la de no firmar iOS 8.1.3 suelen comportar un mayor control en el ecosistema de dispositivos de la compañía no sólo de cara a actualizaciones y mejoras, sino también frente a instalaciones alternativas tipo jailbreak.

Sin embargo nos encontramos otra vez en medio de la pugna entre los estándares de calidad de Apple que deben reinar en todos sus dispositivos, y lo que el usuario cree más conveniente para su dispositivo en concreto, a lo que se le suma la libertad de escoger, teórica, según algunos.

Es una simple cuestión matemática. Cuantos más dispositivos con iOS estén en circulación, más posibilidades hay que surjan dispositivos que con la última versión de iOS no van del todo finos. De hecho algunas actualizaciones de iOS se han hecho tristemente populares porque no funcionaban como debían en todos los dispositivos. Esto todavía dura a día de hoy, aunque el más reciente hardware funciona de lujo, cada vez más frecuentemente, en el software más reciente.

A la postre, toda acción en este sentido que Apple realiza para mejorar al todo el parque de dispositivos, lo que en realidad hace es mejorar la mayoría de estos, pero no todos. Puede que si Apple dejara algo más de margen para escoger y probar, habría más usuarios satisfechos.

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