31 octubre 2014 Opinión

Apple-Think_Different

Si miramos atrás, y no hace falta irse muy allá en cuanto al número de días, podemos observar una serie de acontecimientos que han invitado a Apple a dar un paso al frente en diversos asuntos. No se si llamarlo tormenta perfecta sería apropiado, pero lo cierto es que el hecho no es que la compañía sea blanco de las críticas por motivos que podríamos entrar a discutir, sino la reacción ante ellas, que últimamente está siendo siempre la misma: Reconocer, ceder y disculpar.

Tradicionalmente a habido épocas en las que Apple ha hecho mutis por el foro en casos concretos y otros momentos en los que daba la sensación de que intentaba darle la vuelta a situaciones que de todas todas eran insostenibles, pero raras veces se suma tanta cal y tanta arena en tan poco tiempo. Y si, lo cierto es que no estamos hablando de escándalos que marquen un antes y un después en la historia de una compañía, pero hay ciertos procederes y sobretodo, el poco tiempo que tarda la compañía en reaccionar, que se están volviendo habituales, y eso es tan inhabitual por parte de Apple, como estupendo de cara a la galería y al usuario final.

Seguramente se me escapan algunos puntos, pero fijaos en que todo está sucediendo en un espacio de tiempo bastante pequeño…

  • En la última keynote el autocorrector del iPad jugó una mala pasada provocando un fallo con consecuencias, digamos, divertidas, pero que dejaron en evidencia al producto. Este fallo ha sido público durante días, hasta que Apple lo rectificó recientemente mediante edición de vídeo. El resultado: La cosa no ha ido más allá de una simple anécdota. En otras circunstancias se hubiera hecho lo posible para esconder lo evidente, y el efecto hubiera sido peor.
  • A pesar de que el líder de U2 fue quien pidió disculpas por embutir sin preguntar el nuevo álbum de la formación musical en todos los iTunes del mundo, fue Apple quien marco las directrices para que los usuarios pudieramos borrar las canciones. Atención: Apple proporciona las pautas para no aceptar su propio regalo.
  • El bloqueo por parte de un grupo de cadenas de tiendas al Apple Pay ha sido respondido por la compañía dando por sentado que esta situación se corregirá por sí sola porque cada vez más establecimientos se unen al método de pago que propone la compañía. Y eso es todo. En tiempos de Steve Jobs, probablemente el CEO de la compañía hubiera cargado duramente contra semejante boicot.
  • La compañía ha dado explicaciones y pedido disculpas al respecto de los fallos que inutilizaban algunos iPhone cuando se les instalaba iOS 8.0.1. Nada de escurrir el bulto, minimizar el impacto aludiendo al número de unidades afectadas, o similares.
  • En apenas 24 horas Apple ha pasado de no aceptar las calculadoras en forma de widgets de iOS modificando las condiciones, a aceptar otra vez las calculadoras en forma de widgets, no sin antes de que este asunto copara las portadas de todo los medios especializados.
  • Bonus: Tim Cook sale del armario y se declara abiertamente gay.

Hay mucha gente que cree que cuando pasa algo una vez, es un accidente. Si pasa otra vez, es casualidad. Y si pasa por tercera vez, es un qué diablos está pasando aquí, más cuando la diferencia de tiempo entre los hechos es tan escasa. Y si bien es cierto que el cúmulo de deslices esté propiciando otro cúmulo de disculpas, explicaciones y derivados, lo cierto es que da la sensación que estamos viviendo un momento en que Apple parece más cercana al usuario que nunca siendo más humilde y humana. A ver si al final va a ser cierto eso del think different

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