31 agosto 2011 Hardware, Industria

Apple esté en negociaciones con el (teóricamente) propietario legítimo de un prototipo de MacBook Pro con conectividad 3G que los de Cupertino reclaman como suyo. Se trata de un aparato que un usuario compró en Craiglist estando convencido de que adquiría un Mac auténtico, no un prototipo, y menos con conectividad 3G.

Se trata de un MacBook Pro del 2007 con una antena extensible 3G, con su correspondiente ranura para una tarjeta SIM, y un etiquetado sin número de serie que prueba de que se trata de un prototipo que nunca vio la luz, además de que los integrados son de color rojo, marca de la casa en cuanto a prototipos. Apple y gran parte de las marcas tecnológicas, usan circuitos integrados de color verde en sus productos destinados a la venta.

Casualidad o no, este MacBook Pro es igual al modelo que estaba a la venta cuando el iPhone original se lanzó al mercado, es decir, que probablemente, primero nació el MacBook Pro en cuestión, y luego el iPhone 3G.

El comprador inicial se dio cuenta de que el aparato no tenía el interés que esperaba, puesto que lo mostró en varios sitios especializados en tecnología con el fin de encontrar la forma de que funcionase, sin éxito; le hizo un pequeño mantenimiento de hardware, le instaló Mac OS X, y lo puso a la venta en Craiglist, el mismo sitio donde lo compró. Y aquí es donde la historia se complica todavía más…

El ordenador fue adquirido por un segundo comprador, que al no poder utilizarlo, lo llevó a los Genius Bar de una tienda Apple, los cuales le negaron soporte de cualquier tipo al comprobar que en sus entrañas había piezas de terceros. Al ver que poco o nada podía hacer, el segundo comprador reclamó una indemnización que el juez dictó cercana a los 700 dólares (484 euros al cambio actual). El primer y actual propietario del ordenador, con el aparato de vuelta, no dudó en ponerlo a la venta en eBay, y en un tiempo récord consiguió ofertas de hasta 70.000$ (unos 48.500 euros al cambio actual). La oportunidad se desvaneció cuando Apple se dio cuenta del intento y puso en marcha el proceder habitual: Alegó, como ya ha ocurrido en otros casos, violación de derechos de autor, de marca registrada, etc.

Lo curioso de esta historia es que ahora mismo no está nada claro como este prototipo llegó a los circuitos públicos de compraventa, aunque se especula que posiblemente salió de un ex-ingeniero de Apple… que posiblemente se lo quitó de encima por un precio irrisorio, cuando ya se ha demostrado que por una pieza única de Apple se pueden llegar a pagar auténticas barbaridades.

Vía | CNET

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  1. Bitacoras.com 31 agosto 2011

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