14 junio 2015 Hardware

AppleWatchHR

La medición del ritmo cardiaco del Apple Watch es una de sus características más destacadas, especialmente para aquellos que quieren monitorizar su actividad física. Sin embargo, se trata de una característica que no parece funcionar todo lo bien que debería desde un primero momento.

Con la primera actualización de watchOS que llegó tras el lanzamiento al mercado del Apple Watch, un buen número de usuarios manifestaron su descontento al comprobar que las mediciones automáticas del ritmo cardiaco cada 10 minutos habían pasado a realizarse únicamente cuando se está en reposo. Esto que en principio se pensó que podía ser un bug, resulto que no lo era. Apple introdujo estos cambios para evitar lecturas erróneas del ritmo cardiaco cuando estamos en movimiento.

El funcionamiento actual de la medición del ritmo cardiaco, como vemos, no convence a todo el mundo. La parte positiva, sin embargo, es que Apple sigue trabajando para mejorar estas mediciones. Una nueva patente sugiere que Apple tiene pensados nuevos cambios para mejorar la precisión de las mediciones del ritmo cardiaco.

Esta patente que podéis ojear en Patently Apple (En Inglés), muestra un nuevo método para la medición del ritmo cardiaco empleando para ello 2 diodos. Actualmente el Apple Watch ya emplea 2 diodos para realizar estas mediciones, entonces ¿qué tiene esto de novedoso?.

Ahora cuando medimos nuestro pulso durante una sesión de entrenamiento podemos ver dos luces verdes parpadeando en la parte posterior del Apple Watch. Un par de sensores situados en ese mismo lugar leen las fluctuaciones en la iluminación producidas según la sangre es bombeada por el corazón. Simplemente contando esas fluctuaciones es posible conocer el ritmo cardiaco.

Este método, sin embargo, requiere que estos sensores mantengan el contacto con la piel para medir correctamente el ritmo cardiaco. Cuando nos movemos es posible que estos sensores pierdan el contacto con la piel obteniendo así mediciones erróneas.

Esta nueva patente de Apple solucionaría este problema mejorando drásticamente la precisión de las mediciones. Para ello, Apple describe un nuevo método de medición en el que uno de los sensores está en contacto con la piel y el otro no. La idea es bastante compleja, pero de forma muy simplificada se trataría de comparar los resultados obtenidos por ambos sensores, para así poder identificar aquellas mediciones incorrectas cuando el sensor principal no esté perfectamente pegado a la piel y así descartarlas.

Por el momento no queda claro si esta nueva patente podría aplicarse en el modelo actual del Apple Watch o si serían necesarios nuevos sensores en una futura actualización del hardware… ¿alguien dijo Apple Watch 2?.

Vía| CultofMac

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *