11 febrero 2015 Industria, Opinión

iPad-mini-8GB

Apple está intentando reforzar el secreto que rodea los próximos productos de la compañía apuntando a una fuente habitual de filtraciones: Los fabricantes de accesorios de terceros.

En este sentido, la compañía ha advertido que podría prohibir la venta de accesorios de terceros que se han fabricado en base a filtraciones. Pero es en la concreción del aviso donde radica el problema, que pasa además por un contrato firmado.

La concreción estiba en que Apple se reserva el derecho de prohibir la venta de accesorios de terceros basados en filtraciones en su propias tiendas, a menos que se firme un acuerdo en el que el fabricante se compromete básicamente a hacer oídos sordos y ojos ciegos a nada que no provenga directamente de la compañía, y a fabricar productos basados en lo que se dice por ahí. Lo mejor de esta historia es que incluso en los casos en los que el fabricante ha retirado voluntariamente sus productos de las tiendas Apple sigue con la Espada de Damocles encima, porque el acuerdo no pierde validez. Pero, ¿Qué pasa con el fabricante que se larga o que se le invita a irse del paraguas de Apple? Que podría salir ganando. 

Evidentemente el comprometerse a algo así implica que una empresa que manufactura accesorios puede “perder el tren” si fabrica productos demasiado tarde porque otros se le pueden adelantar, sobretodo si estos son más rápidos porque juegan con ventaja. Jugar con ventaja significa que, si os fijáis, los que siempre sacan accesorios para los nuevos productos Apple, antes que ningún otro fabricante, son los mismos. Y es evidente que todo el mundo quiere sacar partido del jugoso pastel de Apple. Pero puede que no todos los fabricantes reciban el mismo trato por parte de los de Cupertino. 

Jugar con ventaja significa también, que el fabricante de gran envergadura manufacture para varias marcas, y pueda permitirse el lujo de trabajar en varios moldes porque cuantos más moldes tengas en base a las filtraciones, más posibilidades tiene de acertar. Sin contar con el hecho de que el mismo fabricante puede trabajar para la competencia directa de Apple, y que puede estar muy interesado en lanzar rumores sin fundamento. 

El principal motivo de poner coto a algo que hace años que ocurre, es que Apple pretende protegerse de sus competidores directos (de productos, no de sus accesorios sean propios o de terceros), ya que el efecto sorpresa es crucial y el modus operandi de la marca suele ser presentar e inundar sin que haya tiempo de reaccionar. Sin embargo si es la propia Apple quien primero lanza sus propios accesorios para sus nuevos productos araña gran parte del mercado de terceras partes porque no hay otra opción. 

El principal problema es que la inmensa mayoría de fabricantes -y “fabricantes”- de productos de terceros no están bajo el paraguas de Apple. Y el no estar bajo este paraguas, implica que puede hacer lo que les dé la real gana porque en gran parte gracias al precio de sus productos, pueden permitirse el lujo de sacar lo que quieran, cuando quieran. Y estos productos son distribuidos y expuestos junto a los Mac y iPads de cualquier tienda que los venda, que cada vez son más, y ni son distribuidores autorizados, ni tiendas propias de Apple. Y en cada vez más casos, ni siquiera vende tecnología, pero sí casi de todo.

En definitiva, es, como se suele decir, “ponerle puertas al campo”

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