29 enero 2016 Hardware, Industria

contenidos Apple TV

En Estados Unidos se está gestando un cambio en las normativas que deben ceñirse los proveedores de contenido televisivo por cable, que les instaría a abrir la posibilidad a los usuarios a escoger el aparato con el que quieren disfrutar de su televisión a la carta.

Apple hace mucho tiempo que está intentando hacerse un hueco en este segmento, pero la compañía solo ofrece un aparato, y no es ni proveedora de cable, ni de contenido.

El Apple TV podría salir beneficiado gracias a lo que está gestando la entidad reguladora FCC (Comisión federal de Comunicaciones) mediante un cambio en la normativa a la que están acogidos varios agentes relacionados con los servicios de streaming. Demasiados agentes, podríamos decir, si extrapolamos el ejemplo a España.

Como todos sabemos, las empresas que proporcionan señal de cable e internet, a menudo facilitan el aparato que permite ver este contenido en el televisor, contenido el cual también distribuye la misma compañía. Cuando una compañía entra en juego con sólo uno de estos tres elementos, es cuando empiezan los problemas. Así, en España es conocido por todos los problemas que tiene la proveedora Netflix con Movistar, puesto que la primera sólo provee contenido, mientras que la segunda provee contenido, infraestructura y aparato decodificador. Es competencia directa, y además, en casa del gigante azul. El resultado, es que el usuario que quiere ver Netflix -o HBO que está al caer- debe hacerlo en la muchos casos con una infraestructura de Movistar. Un número creciente de usuarios  se queja de que Movistar bloquea o dificulta a propósito toda señal de streaming que provenga de la competencia.

Volviendo a Estados Unidos, la nueva normativa apunta al establecimiento del derecho del usuario a escoger el aparato con el que disfrutar del contenido que quiera al margen de quien sea el proveedor, por lo que las empresas que proporcionan los puntales principales de la que se dice es la televisión del futuro no podrían situarse en una posición de monopolio, ya que los aparatos de decodificación suelen estar vinculados al contenido de quiene los proporcionan.

Sin embargo, que algo así pueda instaurarse en Europa es algo más complicado debido a la posición dominante que algunas compañías tienen en varios frentes, y no sólo el de la televisión vía streaming, aunque el cambio en la normativa estadounidense sentaría las bases.

Vía | The Wall Street Journal

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *