
Ya por 2008 conocimos la estafa de I am rich, una aplicación que costaba 999 dólares y en la que 8 personas la compraron obteniendo a cambio un mísero fondo de pantalla. Tras multitud de casos de este tipo, o aplicaciones que decían ser lo que no eran, Apple ha tomado medidas y a partir de ahora no se podrán modificar las capturas que un desarrollador suba a la App Store.
Una práctica muy común entre los casos de estafa en la App Store era el publicar una aplicación y tan pronto era aprobada, cambiaban las capturas de pantalla por otras que recordaban a algún tipo de juego popular, cambiarle el nombre y subirle el precio. Uno de los últimos casos utilizaba Pokemon Amarillo para esto y muchos de los nostálgicos picaron y la compraron.


















