
Para muchos, era un hecho más que probado que Steve Jobs y Bill Gates, probablemente los dos pilares fundamentales de la informática tal y como la conocemos actualmente, eran enemigos encarnizados que se odiaban a muerte. Dos poderosos dirigentes que, al más puro estilo de la guerra fría de los años 80, combatían el uno contra el otro para hacer triunfar su plataforma y hundir a la de su rival.
Pero nada más alejado de la realidad, como bien se ha encargado de recalcar una vez más el fundador de Microsoft en una reciente entrevista a la cadena estadounidense ABC.
En ella, además de repasar la estupenda contribución benéfica que la fundación que dirige junto a su esposa Melinda realiza en países del tercer mundo, luchando para erradicar la malaria, intentando lograr un arroz modificado que resista las condiciones adversas o invirtiendo en proyectos educativos, entre otras cosas, un emocionado Gates recordaba al desparecido CEO de Apple de manera cariñosa y con admiración.
















