12 octubre 2011 iOS, Software

El 11 de julio del 2008, la zona VIP de la flagship de Telefónica -ahora Movistar- rebosaba de satisfacción justo a la hora del té. Había un buen puñado de directivos trajeados, y otros tantos sin trajear que ya vaticinaban como todo un éxito el iPhone 3G en España. Unos pocos hablaban con la prensa presente en la zona, y en uno de los círculos de conversación, se acercó uno de los trabajadores que activaban los nuevos terminales a voluntad del usuario después de salir disparado de su mesa. Susurró algo al oído a uno de los directivos, éste extendió el mensaje a sus compañeros, y todos empezaron a cambiar el semblante del rostro y a realizar llamadas telefónicas. Unos pocos desaparecieron a toda prisa, y otros, se limitaron a quedarse ahí, con cara de pocos amigos.

iTunes se ha caído a nivel mundial. No podemos activar ningún iPhone que vendamos. Cuando los americanos se han despertado se han lanzado todos a la vez a actualizar, y se ha caído todo porque han coincido con el resto del mundo.

Poco después ya se sabía que el lanzamiento de MobileMe era oficialmente un fracaso. Pero hay más…

Días atrás la forma extraoficial de activar MobileMe antes que nadie había corrido como la pólvora ardiendo por toda la red, y no eran pocos los que se quejaban de que esto no va. Otros nos preguntamos que cómo se permite uno quejarse de fallos en algo que no ha sido oficialmente lanzado. Daba igual; los días posteriores a la fecha de lanzamiento oficial, fueron igualmente desastrosos. Nunca hasta entonces había habido tantos usuarios en el mundo poniendo en marcha sus nuevos terminales, o actualizando sus Mac, o estrenándose en MobileMe, o las tres cosas a la vez. 

Echando la vista atrás puede que tenga sentido lo que ocurrió aquel día. Pero hoy, sabemos que Apple dispone de una granja de servidores impresionante, un buen bagaje a sus espaldas sobre lo que no hay que hacer cuando se lanza un servicio masivo, y una buena legión de desarrolladores que, teóricamente, ya han escudriñado todos los escollos sensibles a convertirse en fallos.

Pero por otra parte, sabemos que la nueva versión de Mac OS X, crucial para activar iCloud, e iOS5, van a lanzarse presumiblemente con muy poco tiempo de diferencia; millones de usuarios se descargarán el nuevo software a la vez y activarán los nuevos servicios. Y es más: En la red ya se explica de cómo tenerlo todo antes que nadie. 

Los que ya hemos vivido esta situación en más de una ocasión, no podemos dejar de pensar que las posibilidades de que en las próximas horas todo se pueda ir al traste, van en aumento. Y no, no es culpa de Apple, al menos de momento. Y si, ojalá esté totalmente equivocado.

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  1. Bitacoras.com 12 octubre 2011

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