29 agosto 2016 Hardware

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Un estudio independiente de Appleinsider desvela que el 11% de las asistencias por reparación de 4 tiendas Apple con mucha actividad están relacionadas con la denominada “enfermedad táctil” que os comentamos hace escasos días.

El estudio se ha realizado durante los 3 días previos a que los medios de comunicación especializados se hicieran eco del creciente número de terminales con el fallo, y durante los 3 días siguientes. El hecho de que haya salido a la luz el problema podría haber tenido mucho que ver con el elevado número de usuarios que se dirigen a las tiendas de la compañía con los mismos síntomas en su teléfono.

Durante la investigación ha habido un notable aumento del número de usuarios que se han dirigido a las tiendas de la compañía desde el momento en que se hicieron públicos los detalles del problema. Muchos de estos usuarios probablemente ya habían visto el parpadeo en sus terminales y no le habían dado importancia, hasta que el fallo ha empezado a destacar.

Miembros del personal de asistencia de los Genius Bar apuntan que a nivel interno deben referirse a los síntomas como “el parpadeo” aunque todos saben ya de qué se trata exactamente. Desde Cupertino se ha tardado 6 meses en facilitar un procedimiento para el problema que además no lo soluciona, siendo la sustitución del terminal el único camino a seguir ante la imposibilidad de realizar la reparación necesaria en los talleres de una tienda Apple de a pié. Si el fallo está relacionado directamente con la deformación del terminal podría ser “normal” que Apple se niegue a sustituir el iPhone; la compañía ahora mismo no sustituye los aparatos afectados al estar, en casi todos los casos, fuera del periodo de garantía que marca la ley estadounidense.

Una franja horizontal parpadeante en la parte superior de la pantalla es el primer síntoma de que el terminal está empezando a perder las capacidades táctiles. A partir de ese momento, la pantalla empieza a no responder al tacto de forma intermitente, hasta que deja de responder a los dedos. Se apunta a que un mal contacto de los componentes que se encargan de la gestión de las funciones táctiles, con la placa lógica, debido al agrietamiento de las micro-bolas de soldadura, provocado probablemente por una deformación a menudo muy leve y casi imperceptible, puede ser el origen del problema.

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