27 febrero 2015 Hardware, iOS

iPhones

El mes pasado, os hacíamos partícipes del litigio que enfrentaba a Apple con la compañía Ericsson, una de las empresas pioneras en el mundo de la telefonía móvil a causa de las discrepancias existentes entre ambas a la hora de acordar el pago de licencias por el uso de la tecnología LTE, cuyas patentes obran en poder de Ericsson.

Si en un principio era Apple quien demandaba a Ericsson por considerar abusivas estas licencias, ahora son los suecos los que han decidido contraatacar y llevar a Apple ante los tribunales, pidiendo a la Comisión Internacional de Comercio de los Estados Unidos (U.S. International Trade Commission) que impida la venta de iPhones y iPads en el país.

Al haberse negado Apple a llegar a algún tipo de acuerdo amistoso por el uso de estas licencias sobre la tecnología LTE, Ericsson ha declarado que se ha visto obligado a tener que recurrir a la vía judicial y ha demandado a los de Cupertino por considerar que infringen al menos 41 patentes relacionadas con esta tecnología y que se consideran claves para el funcionamiento tanto del iPhone, como del iPad.

Siempre según consideraciones expresadas por los representantes de Ericsson, este proceder por parte de Apple es nocivo para el mercado, ya que reduce sensiblemente las iniciativas a la hora de compartir los avances y las innovaciones.

Y por eso, en las dos demandas presentadas ante la Comisión Internacional de Comercio de los Estados Unidos, se insta al organismo a que bloquee la venta en territorio americano de todos los dispositivos de Apple que infrinjan las patentes de su propiedad, una vez que los acuerdos previos entre ambas compañías para el uso de estas licencias, expiraron el pasado mes de Enero, coincidiendo con la primera demanda por parte de Apple.

Aunque pueda parecer imposible, ya contamos con un precedente, cuando Samsung logró una prohibición parcial de la venta del iPhone 3GS, del iPhone 4 y de los iPads con tecnología 3G que tuvo que ser derogada por el propio presidente Obama.

Vía | The Wall Street Journal

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