27 agosto 2016 Hardware, Industria

iPhone 7 earpods

A un mes aproximadamente de que por fin se presente ante ese gran público que, independientemente o no de que se trate de una generación de transición, lo aguarda con gran expectación, el iPhone 7 ya se está enfrentando con los mismos problemas a los que lo hicieron sus últimos predecesores.

Antes incluso de que esté en el mercado, los proveedores del nuevo smartphone avisan de que tanto el iPhone 7 como el iPhone 7 Plus van a sufrir problemas de disponibilidad al principio, debido, como también sucedió en las otras ocasiones, a la escasez de algunos de sus componentes, incapaces de producirse en la cantidad suficiente en la que un lanzamiento como el del iPhone tiene que hacer frente.

Desde las propias cadenas de proveedores avisan de que si Apple se sigue empeñando en mantener la misma hoja de ruta todos los años para la presentación del iPhone, se van a encontrar siempre con el mimo problema de escasez inicial de componentes al nivel masivo que se requiere.

En esos estadios previos de la producción, el ritmo de la misma aún no ha alcanzado el volumen necesario y siempre va a haber un ratio bajo de disponibilidad al principio. Los fabricantes aún no tienen la base suficiente y eso repercute en un menor número de dispositivos fabricados que estarán disponibles en el momento de su lanzamiento.

De hecho, se dice que fallos ya conocidos como los que afectan al altavoz o al módulo de la cámara de doble lente del iPhone 7 Plus provocarán que haya incluso menos modelos a la venta del nuevo modelo de los que hubo del iPhone 6s el año pasado.

Jeff Pu, analista de Yuanta Investment Consulting, cree que se fabricarán alrededor de unos 74 millones de unidades, diez menos de los 84 millones del iPhone 6s, una tendencia que estima se seguirá manteniendo a lo largo del año. Además, Apple está siendo más bien conservadora a la hora de efectuar los pedidos del nuevo modelo comparada con la de otros lanzamientos.

Tendencia provocada probablemente por el hecho de que el iPhone 7 no supondrá una gran evolución respecto al iPhone 6s y quizás no vaya a despertar tanto interés como sus antecesores, pero un iPhone siempre es un iPhone y el volumen de producción (y el de ventas) no va a ser precisamente bajo, sobre todo en las reserva previas, donde más se va a notar esa falta de stockage de la que os hemos hablado.

Vía| Nikkei

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