2 agosto 2012 Hardware, Industria, iOS

Así de contundente se expresó Jonathan Ive, responsable de la mayoría de los últimos diseños de Apple, en una reciente entrevista concedida al diario británico The Idependent.

En ella, Ive explica que hubo más de una ocasión durante su desarrollo, en las que estuvieron a punto de tirar la toalla con el iPhone, ya que el equipo se encontró con numerosos problemas, muy importantes, que no se veían capaces de solventar.

Él recuerda particularmente uno que les trajo bastante de cabeza y que provocaba que, al pegar el teléfono a la oreja para escuchar normalmente una conversación, se marcaba accidentalmente un nuevo número con la propia oreja…

Como no era la primera vez que en Apple descartaban un producto que, pese a ser bueno, no era lo suficientemente grande para los requerimientos de la compañía, por cosas como esa, el lanzamiento del iPhone estuvo a punto de no llegar a producirse.

Siguiendo con las desventuras del desarrollo del teléfono, preparándose ya para la producción final, Ive recuerda que mientras él y su equipo comentaban en voz alta todas las supuestas virtudes del teléfono, en su fuero interno tenía la sensación de que, pese a intentar convencerse a sí mismo de que todo iba bien, quizás bien no fuera suficiente, que no iba a ser algo grandioso.

Por suerte, se decidieron a seguir adelante, solventando dudas y problemas y así surgió el teléfono móvil que, realmente, lo cambió todo.

vía | The Independent

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