23 octubre 2014 Opinión

Apple-Mac-iPad-iPhone

El discurso habitual cuando comparamos gadgets suele ser que son productos diferentes, públicos distintos, características diversas, para otro tipo de usuarios, etc.  Ahora, las argumentaciones habituales usadlas en el momento en que un usuario de a pie está pensando en hacerse con uno u otro producto, y probablemente os llevaréis una sorpresa. Y es que cuando hablamos de canibalización de productos no puedo evitar que a la mente me vengan dos frases de Steve Jobs: La primera, la de “nadie va a comprar un teléfono grande“. La segunda, la de “A veces la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo pones frente a sus narices“. Una de estas dos frases parece que su propia compañía quiere enterrarla. Y la otra frase tiene la misma validez que cuando la pronunció por primera vez.

La mayoría de usuarios y seguidores de todo lo que rodea al mundo Apple ya sabemos que hay diferencias que, precisamente, marcan la diferencia entre productos y que todo tiene su motivo y razón de ser. Pero si nos vamos a la masa, la cosa cambia. Ese usuario de a pie, el del regalo para el niño (eso dice), el del capricho, el del no sé cómo funciona pero es lo nuevo y yo lo tengo y tú no… Ese es el usuario que escoge el producto de otra manera. Empezando por el bolsillo.

La diferencia que hay entre un iPod touch y un iPad mini es de sólo 10 euros. Y es más económico el segundo que el primero. Y se reproduce igual cuando sacrificamos capacidad del iPod para tener mayores y mejores prestaciones en el iPad mini. 10 euros puede ser la diferencia entre salir con o sin funda de la tienda, y vale, hay que reconocer que puede que haya quien salga a correr con el iPad mini sujeto al brazo con un cinturón de levantar pesas pero si hablamos del regalo del es que no sé qué regalarle, de la comunión, del Día de los Enamorados o similares, la cosa cambia, y mucho, por lo del burro grande tan arraigado en algunos lares, y por el precio.

Apple-familias-productosAhora vamos a una comparación más reciente y que podría haber empezado a marcar el declive de ventas de la tableta de Apple para seguir con esta tendencia en los próximos meses: el iPhone comparado con el iPad.

Por unos (relativamente) pocos euros la diferencia entre un iPhone 6 Plus y un iPad Air 2 o un iPad mini 3 es muy pequeña a la vista del usuario medio en cuestión. Poned en una balanza el poco tamaño y peso del iPad mini (motivo por el que cada vez más gente escoge este modelo frente al iPad Air) frente al hecho de poder realizar llamadas telefónicas en una pantalla de tamaño similar… y voilá. Si lo que ya se comenta en voz cada vez más alta acerca de que el iPhone 6 Plus es la clave para quien busca tamaño de tablet en un terminal telefónico es cierto, el iPhone -en general, porque nunca se dice qué cantidad se vende de cada modelo- se seguirá vendiendo a camiones, literalmente. Y a la vez, el iPad seguirá en vanguardia en su segmento, pero con ventas tan altas como en una misma línea, sin aumentar espectacularmente.

¿Conocéis a alguien que apuntaba a un portátil pequeño y ligero como un MacBook Air (desde poco menos de 1000 euros) y ha terminado con un iPad con mucha capacidad de almacenamiento, más una funda con teclado? (todo por poco menos de 1000 euros) ¿Alguien ha oído hablar de un supuesto proyecto de Apple de una tableta cercana a las 13 pulgadas con OS X y capacidades táctiles? Más de lo mismo, a la postre.

Si bien hasta el momento Apple ha sabido salvar a grandes rasgos las distancias entre productos evitando así la canibalización, ya se está empezando a dibujar un discurso tipo “si nos compras esto en vez de esto otro también estamos contentos”; suena como si le vieran las orejas al lobo. Al tiempo…

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