11 diciembre 2015 Opinión

OCU-GB

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha emprendido acciones legales contra Apple entre otros fabricantes de móviles por publicidad engañosa, al no coincidir el espacio de almacenamiento de los productos que anuncian con el espacio real del que dispone el usuario.

La propia organización ha elaborado un artículo desgranando los motivos de esta acción; en el titular del mismo, a pesar de que en la demanda se incluyen a 24 marcas, aparecen sólo Apple y Samsung.

Ambas marcas se suman a las otras 22 demandadas, pero no deja de ser curioso que casualmente sean las más conocidas y que más venden las que aparecen en el titular. Sea como sea, la entidad ha iniciado un proceso que probablemente llegará a un callejón sin salida, no sólo porque ya van tarde, y no sólo porque se ha dirigido a la Dirección General de la Comunidad de Madrid (¿?) por incumplimiento de contrato y por publicidad engañosa, sino porque es sabido que el motivo de la demanda es un hecho que ocurre por cuestiones puramente técnicas y de solución imposible para todos los fabricantes, debido a que los estándares de medición decimal “humanos” no coinciden con los estándares binarios que usan los aparatos informáticos.

Sin embargo, la empresa de Cupertino avisa en su página web de que la capacidad real formateada de sus terminales puede ser inferior a la especificada. Y no es posible determinar la cantidad real de memoria disponible, no porque en cada actualización de software esta cifra cambia -que también-, sino porque cada app puede consumir más o menos espacio en base a la forma con que la use el propietario del terminal. Por otra parte, Apple ha estado adelgazando sus actualizaciones en gran medida, y ha abierto la puerta a la posibilidad de que se puedan eliminar aplicaciones que no usamos. No hay obligación legal de hacer esto, pero ya es mucho que al menos haya una intención.

Cuando uno lee el artículo de la OCU y en una misma frase aparecen “apps” y “4 GB” se queda con una ceja arqueada. Cuando uno lee “De repente, te has quedado sin espacio y tu móvil ya no vale. A la larga solo hay una solución: comprarte otro con más memoria” empieza a entender algunas cosas. Cuando se lee “cada actualización ocupa un poco más que la anterior”, uno empieza a sacar conclusiones. Y cuando se llega a la exigencia (literalmente) de [] “o bien que se libere el espacio indebidamente ocupado” ya se deja de leer.

El primero en quejarse del espacio de almacenamiento del iPhone más básico es quien escribe estas lineas; y el primero en quejarse cuando las actualizaciones ocupaban una monstruosidad en comparación a lo que se quedaba libre; y el primero en quejarse de lo que ocupan funciones de apps que apenas se usan. Y sin embargo, dudo que una demanda consiga solucionar un problema cuya base hace décadas que existe en el mundo informático y sobre el cual, de momento, no hay solución posible. 

Nada más que añadir, señoría.

Más información | OCU

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *