3 noviembre 2016 Hardware

MBPSchiller

Tras el lanzamiento de los nuevos MacBook Pro las opiniones de los usuarios están siendo mayoritariamente positivas. Sin embargo, algunos cambios introducidos por Apple en estos nuevos equipos han generado cierta polémica. Este sería el caso de la eliminación del lector de tarjetas SD y el hecho de que, tras haber eliminado el jack de 3.5mm en el iPhone 7, se haya mantenido casi dos meses después en los nuevos MacBook Pro.

En una entrevista publicada por The Independent, Phil Schiller da respuesta y explica cuales han sido los motivos que han llevado a Apple a tomar estas decisiones. Un punto de vista interesante que, seguramente, muchos no hayan tenido en cuenta a la hora de expresar su malestar por estos cambios.

Respecto al lector de tarjetas SD, Schiller considera que el slot de tarjetas es “incomodo” ya que al insertar una tarjeta parte de ella sobresale en un lateral del equipo. Afirma además que actualmente no existe un standard único, ya que en el mercado conviven dispositivos que emplean tarjetas SD y otros con CompactFlash. Esto significa que Apple se ve obligada a elegir uno de los dos formatos y, por tanto, dar la espalda a los usuarios del otro, siendo así imposible que todos sus usuarios estén contentos. Schiller apuesta por las cámaras que permiten la transferencia inalámbrica y cuando esto no sea posible siempre queda la opción de emplear un adaptador USB-C.

En la entrevista también se pregunta a Schiller si no es inconsistente mantener el jack de 3.5mm en los nuevos MacBook Pro cuando acaba de ser eliminado en el iPhone 7. Algo que muchos usuarios también han pensado. Para Schiller, sin embargo, existe un motivo muy simple y es que el jack de 3.5mm es mucho más que un conector de auriculares en un portátil. De hecho asegura que si se emplease únicamente para conectar auriculares no sería necesario. Sin embargo, algunos profesionales emplean el MacBook Pro conectado a monitores de estudio, amplificadores y otros dispositivos profesionales de audio que no disponen de ningún tipo de conectividad inalámbrica y para los que no existe ninguna alternativa.

No sabemos si estas explicaciones harán cambiar de posición a algunos de los usuarios más críticos, pero lo que sí es cierto es que Schiller algo de razón sí que tiene. ¿No te parece?

Vía| Independent

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