3 diciembre 2006 Industria

Como en todo cumpleaños que se precie siempre hay algún regalo. Esta vez el regalo casi que es, integramente, por parte de mis padres. Y aunque no llegó en el día (llegó el jueves, pues era casi inviable que llegara un domingo) la ilusión me ha durado hasta hoy… y seguro que me dura muchísimo más.

El regalo venía por TNT… era un paquete grande… en una caja de cartón blanca… es algo relacionado con la fruta prohibida… todo bien mordisqueado… ¡y además es portátil! ¿Dije blanco ya? bueno… ¿Aún no os imagináis qué es? Venga… ¡Es un MacBook blaaanquitoooooo!

La verdad es que es impresionante… No me esperaba que fuera tan fácil de usar. Hace mucho tiempo estuve “jugando” con un iBook y la verdad es que, no sé por qué, se me hizo dificilísimo de usar. Quizá por no ser mío y por no tener la tranquilidad de tocar lo que quisiera.

Respecto al portátil que tengo ahora mismo va como del cielo a la tierra. Es increíble. Más pequeño que el que tenía, como quería, menos pesado, más cómodo, con un teclado más separado… ¡No quema casi! Al menos en comparación, vaya. Algo se calienta, pero no tiene nada que ver con el otro. ¡Este puedo ponérmelo en las piernas sin necesidad de usar una toalla!

A partir de ahora combinaré las entradas sobre Linux con las de Mac y las de Symbian, jaja. Al final ésto va a parecer un blog tecnológico Que va, para nada, ésto no dejará de ser nunca un blog personal.

En fin… como dicen que una imagen vle más que mil palabras…

Y para el resto, haced click en el enlace para seguir viéndolas, que hay un pequeño “reportaje” del desempaquetamiento y puesta en marcha inicial.

En fin, espero que hayáis tenido bastante y hayáis disfrutado de todas las fotos tanto como yo haciéndolas y usando el cacharrito en cuestión.

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