4 octubre 2007 Industria

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Y no me refiero a los problemas al liberarlo por tu cuenta.

Transcribiendo el artículo de Katie Hafner, en el New York Times:

Cuando Neil Dingman se fue de viaje a Europa hace unas semanas, llevó entre sus maletas un iPhone aunque no con la idea de usarlo mucho.

En realidad, durante los 14 días que estuvo de vacaciones, sólo lo usó algunas veces, así que no esperaba más que un ligero aumento de su recibo, sobre todo por el cobro de “roaming”.

Sorpresa. El cobro fue de 852.31 dólares. Resulta que el teléfono celular de Dingman, analista y asesor de hipotecas en Minneápolis, hizo llamadas por medio de una red de datos de Europa varias veces cada hora, para revisar si había algún mensaje de correo electrónico.

Debido a que no desactivo el sistema que automáticamente revisa si hay correos nuevos, durante el viaje de Dingman a Italia, Croacia y Malta, el teléfono respondió más de 500 veces.

Otros usuarios de iPhone han resentido también el dolor de los elevados cobros por “roaming” de su iPhone. Algunos, como Dingman, no están al tanto de que necesitan desactivar el sistema de correo electrónico; a otros se les cobra por error, pero muchos siguen sin entender las explicaciones de los cargos que les ofrecen los representantes de AT&T. No faltan los que ya se quejaron ante la misma compañía, o bien, por medio de blogs.

El iPhone no es diferente de los demás teléfonos celulares, comentó Todd Smith, vocero de AT&T, con la excepción del BlackBerry, cuyos usuarios pueden elegir por un mes sin cobro cuando están de viaje. Cualquier cliente de AT&T que piense viajar fuera de Estados Unidos, debe contactar a AT&T, para solicitar información sobre los planes de “roaming”, dijo.

Dave Stolte hizo precisamente eso antes de llevarse su iPhone a un viaje de dos semanas por Irlanda e Inglaterra. Firmó un plan especial de “roaming”, pero comentó que las explicaciones de los ejecutivos nunca fueron claras. Su recibo llegó por 3,000 dólares.

Cuando le ofrecieron un crédito de 100 dólares, Stolte lo sintió como un insulto y envió cartas a los más altos ejecutivos de la AT&T y de Apple. La historia de lo que le ocurrió no tardó en propagarse en internet, y no pasó mucho tiempo para que le dieran un crédito total. “No puedo creer que AT&T piense que todos sus clientes son especialistas, listos para decir, ‘bueno si uso mapas de Google ya sé cuantos kilobytes voy a transferir’, eso es una tontería”, expresó Stolte, diseñador de páginas de la red en California.

Vía | Tecnochica

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