6 enero 2017 iOS, Software, Vídeos

iPhone clickwheel

Cuando Steve Jobs presentó el iPhone original en aquella mítica Keynote “de los tres dispositivos en uno”, no se cansó de hacer hincapié en las bondades de la pantalla multitáctil y en la interfaz de usuario, un salto cualitativo respecto a la utilizada en aquel entonces por la gama iPod, la Clickwheel.

Sin embargo, hoy hemos descubierto que el iPhone estuvo muy cerca de emplear también su propia alternativa a la Clickwheel, una alternativa digital, eso sí, que llegó a estar a prueba en una versión primigenia de lo que acabó siendo iOS.

En aquel momento, el Sistema Operativo del iPod estaba en su apogeo y era alabado por medios y usuarios, así que era normal que mientras se desarrollaba el iPhone, los ingenieros de Apple considerasen evolucionarlo y adaptarlo a las características del smartphone. La evolución era una Clickwheel virtual integrada en la pantalla táctil.

La interfaz resultaba entonces muy parecida a la del iPod, permitiendo navegar entre los diferentes menús de la misma manera que en el antiguo reproductor multimedia de Apple y que ahora, en plena era multitáctil y con iOS como el paradigma de la interfaz actual, es verdad que resulta desfasado, pero hace más de diez años sí que tenía perfecto sentido.

De hecho, hay patentes que demuestran que Apple se tomó muy en serio esta opción.

En 2005, Tony Fadell, que estaba al frente del exitoso departamento iPod y Scott Forstall, el rey del skeumorfismo, trabajaron bajo mandato del propio Jobs en dos versiones diferentes de Sistema Operativo para el iPhone en la que este último se terminó llevando el gato al agua, aunque Fadell llegó a crear una versión funcional alrededor del concepto iPod.

Una versión que se conocía de manera interna como Acorn OS, porque por lo visto, en el inicio se mostraba el icono de una bellota (sic) y que utilizaba esa Clickwheel virtual en la pantalla, compartiéndola con el menú de usuario y con opciones muy parecidas a las de los iPod pero enfocadas a las funciones de un teléfono móvil.

No sé qué pensaréis vosotros, pero a mí me parece estupendo que esta alternativa no se hubiera perdido para siempre en el tiempo y hoy, aunque sea años después, podamos conocerla e imaginar lo que pudo haber sido y (afortunadamente) no fue.

Vía| Sonny Dickson

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