27 abril 2012 Curiosidades

Apple es una empresa, una compañía tecnológica. Su objetivo principal, no nos engañemos, es hacer dinero, ver como los beneficios aumentan, pero hay que reconocer que cuenta con un toque especial, casi mágico. Así, son mil y una las historias y curiosidades alrededor de la marca que no dejan de asombrarnos. La última, que extrañamente no se citaba en la biografía de Steve Jobs, cuenta como este pretendía convertirse por un día en Willy Wonka.

Según se afirma en el libro Insanely Simple: The Obsession That Drives Apple’s Success (Increíblemente Simple: La Obsesión que conduce el éxito de Apple), el carismático CEO quería, para celebrar que alcanzaban el millón de unidades vendidas del primer iMac, premiar a uno de los compradores con el reembolso del importe del equipo y un viaje a la sede de la compañía. Para ser fiel a la historia, Steve Jobs puso a su grupo creativo interno manos a la obra para diseñar un prototipo del boleto dorado que se crearía y más tarde anunciaría para meter en una de esas cajas.

Desgraciadamente, y para el contento de algunos directivos de la empresa que si bien lo tomaban como algo divertido no veían con muy buenos ojos la iniciativa, el idea quedó ahí. Según la legislación de california, cualquier persona tiene que poder participar en un sorteo, sin necesidad de pagar absolutamente nada. Esto, haría que el beneficiario pudiera ser cualquiera, alguien a quien el mundo Apple le diese igual.

Vía | MacRumors

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