Apple mira hacia China con el mismo cuidado o más que siempre ha hecho hacia Estados Unidos, el hasta hace poco (y en realidad, aún siegue siendo así) su objetivo de mercado preferido y, en ocasiones, prácticamente el único al que realmente se preocupa en ilusionar y seducir y no simplemente en sentarse a ver cómo le llueven los beneficios para presumir en la Keynote de turno.
Mañana sábado, a eso de las 10 de la mañana hora local de China, la Apple Store de Chongqing abrirá por fin sus puertas, convirtiéndose en la segunda tienda de la nueva hornada en hacerlo, tras la de Hangzhou, ambas avanzadillas de las que todavía están por venir antes de las celebraciones del Año Nuevo Chino.
La semana pasada os mostrábamos el espectacular mural caligrafiado por el maestro Wan Dongling que cubría la fachada de la tienda que Apple estaba a punto de estrenar en la ciudad china de Hangzhou y que había sido retirado pocos días antes de su presentación al público.
Unos se van y otros vienen. Si esta mañana os hablábamos de la próxima retirada de Mickey Drexler, el hombre tras el desarrollo de las Apple Stores allá por principios de la pasada década, ahora os ponemos al corriente de un nuevo fichaje proveniente del mundo de la moda y que ahora se incorpora a la ejecutiva de la manzana.
Los que llevamos ya mucho tiempo relacionándonos con el mundo de las tecnologías, sobre todo en cuanto a la Informática (término cada vez más en desuso, por cierto) se refiere, hemos asistido con el paso de los años a una desaparición gradual de las personas que fueron casi iconos y referentes del frente mediático y empresarial.
Apple quiere desembarcar a lo grande en China, con la meta fijada en inaugurar 25 nuevas Apple Stores en el país en un período no superior a dos años, cinco de ellas antes del 19 de Febrero, día del Año Nuevo Chino. La primera de estas nuevas tiendas abrirá sus puertas en la localidad de Hangzhou este mimo sábado, día 24 de Enero.