Usar un disco duro externo en Mac es tan simple como formatear el mismo en HFS+, sin embargo, si tenemos además del Mac algunos ordenadores con Windows o bien dentro de nuestro Mac también tenemos instalado Windows la cosa se complica, pues por defecto el OS X solamente lee NTFS -el sistema de archivos de Windows- pero no permite escribir en él.
Por otro lado, Windows no puede leer los sistemas de archivos HFS o HFS+ lo cual complica también el asunto. Para algunos FAT32 sería la solución más amigable cuando usamos ambos operativos, pero por desgracia éste no permite la creación de archivos mayores a 4GB, es por eso que la mejor solución más allá de cualquier driver es sin duda alguna el sistema de archivos exFAT. Leer más









