
Lo que en un principio sonaba como un rumor bastante inconsistente, está tomando cada día un cariz de realidad que ya no es que nadie ponga en duda, si no que se especula con lo exitoso de la jugada.
Me estoy refiriendo, por supuesto, a la entrada de Apple en el mundo de la televisión con un dispositivo de fabricación propia. Dispositivo que, según los analistas de Morgan Stanley, será un auténtico superventas, con una estimación de más de 13 millones de unidades despachadas y un interés realmente desmedido (no tanto para lo que es Apple, pero sí para lo que es una televisión) entre sus potenciales compradores.


















