
Foxconn, la controvertida compañía manufacturera china ha estado en más de una ocasión en el ojo del huracán por las nada óptimas condiciones en las que, al parecer, se desarrolla su trabajo. Suicidios más que sospechosos, explosiones, horarios excesivos, salarios descompensados… Condiciones, como poco, más que cuestionables y que salpicaron a Apple, acusada de no hacer nada para mejorar las condiciones de su contrata asiática, pensando únicamente en sus beneficios y haciendo oídos sordos a todo lo demás.
Apple no tardó en ponerse las pilas y anunció que se reuiniría con los dirigentes de Foxconn para encontrar una vía de mejorar las condiciones de sus empleados, reunión que ha dado sus frutos con el acuerdo entre ambas partes para compartir los costes de esas mejoras de producción en las factorías chinas.












