19 febrero 2016 Hardware, Industria

Apple-Premium-Reseller

Ya hace algunos días que el Error 53 ha estado generando ríos de tinta donde propios y extraños han cargado contra Apple -que ya ha sido demandada por este hecho– porque “no hace las cosas bien”. Lo cierto es que el Error 53 no es tan antiguo como el iPhone, pero casi, aunque cada generación de dispositivo ha tenido su propia versión del fallo con idéntico resultado. Y puede ser interesante saber porqué la polémica se genera precisamente ahora, aunque este ya es otro tema.

Lo que ha hecho Apple es, en base, arreglar un problema que surge en el momento en que un usuario -a saber porqué- le da por retrasar la fecha de su terminal. Pero eso no significa que todos los que tienen el iPhone como un ladrillo puedan aplicar con el éxito que esperan el parche ya que si el terminal ha sido manipulado por manos no autorizadas y/o tiene piezas de dudosa procedencia, es probable que el Touch ID no autorizado, no funcione. Es en estos casos cuando el Error 53 se puede ver de otra forma con una lógica aplastante y que hasta el momento nadie ha mencionado. Y además, esta es la forma que hace años que practica Apple.

Hace años que los dispositivos iOS son lo suficientemente listos como para que sepan cuando los manipulan manos no autorizadas. Tuercas y tornillos específicos y de co,plicada manipulación si la herramienta adecuada están dejando paso gomas y adhesivos muy concretos, hasta el punto de que los servicios técnicos autorizados están ya usando los denominados “kits de reparación” en vez de herramientas.

Tres claves sobre estos kits…

  • Los kits de reparación no dan el más mínimo margen sobre nada, y el técnico no tiene opciones más allá de lo que marca el kit.
  • Un kit, una reparación; y lo que sobre -porque sobran piezas, partes y desechos- se tiran.
  • Kits y herramientas las vende Apple a sus propios servicios técnicos autorizados.

A partir de aquí, hay que diferenciar tres situaciones muy diferentes respecto a las reparaciones y que no se pueden mezclar.

Los servicios técnicos están relegando las herramientas en favor de los kits de reparación.

La primera situación es el de la reparación no autorizada dentro del periodo de garantía. Este es el punto más extraño de todo lo que rodea el Error 53. Cualquier aparato de consumo dentro del periodo de garantía que sea manipulado por manos no autorizadas queda fuera de la garantía. Así de simple. Vale la pena repetir que NO estamos hablando de productos Apple, sino de cualquier aparato de consumo.

Como decía, este es el caso más extraño del Error 53 porque la polémica salta cuando hay muchos usuarios del iPhone 6 y iPhone 6 Plus afectados por el problema. La serie 6 del iPhone se lanzó en septiembre del 2014, lo que significa que gran parte de esos iPhone todavía están en garantía en el momento de escribir estas líneas.

Entonces, la pregunta es muy sencilla: ¿Porqué alguien se arriesgaría a reparar un iPhone en garantía, en un servicio técnico NO autorizado? Pues porque, al menos en España, no nos fiamos de quien nos cobra en concepto de fianza el precio completo de un iPhone de reemplazo, queremos nuestro iPhone reparado hoy mismo y encima a precio de saldo. No tenemos en cuenta que la reparación en garantía NO tiene coste, aunque puede tardar más en volver el iPhone a nuestras manos. Y así nos va.

La segunda situación es el de la reparación no autorizada fuera del periodo de garantía. Es aquel que cada vez más a menudo nos sale rana, y al final debemos ir al servicio técnico oficial -donde no queríamos ir- que por supuesto nos cobrará cuando ya hemos pagado por un servicio técnico no oficial. Lo habitual es que este camino se tome cuando se cree que la reparación oficial es cara. Siempre puedes ser más cara si primero dejamos que el dispositivo lo toquen servicios más baratos, no tan profesionales y no oficiales, porque si cometen un sólo error, el SAT oficial lo verá, y no querrá saber nada porque aparece el Error 53 en el dispositivo. Ahí está el problema.

Apple no quiere reparar nada que haya tocado un SAT no autorizado porque no puede garantizar que todo funcione como debe

La ley de garantías al consumidor en España obliga a dar tres (3) meses de garantía a cualquier reparación de cualquier producto de consumo, sea el SAT oficial o no. La clave radica en que el SAT no oficial casi nunca da esta garantía que marca la ley. Ni siquiera factura de reparación.

Pero aún y así, ¿porque Apple no quiere saber nada de un dispositivo que ha sido manipulado por un SAT no autorizado? Porque Apple nunca va a garantizar una reparación propia en un dispositivo que previamente haya manipulado otro; por eso no quiere saber nada de todo iPhone que arroje el Error 53; lo que no quiere Apple es reparar lo que otros han estropeado.

Como decía al principio, esta situación no es nueva. La diferencia es que a raíz de la proliferación del Error 53 la situación se ha popularizado, lo que nos lleva al tercer aspecto.

Y finalmente, la tercera situación. Al margen de lo que cada uno piense sobre las dos primeras situaciones, lo cierto es que ahora mismo existe un sólo camino por parte del usuario cuando necesita una reparación, que es Apple. Al estar sola en el tema de reparaciones de los productos de su marca, la compañía hace y deshace a su antojo, y parece que el principal problema es lo que hace pagar por una reparación oficial. Lo que hace pagar no es lo mismo que lo que realmente cuesta la reparación, pero este es un baremo complicado de calcular, más si tenemos en cuenta que en cada reparación está la mano de obra, que puede diferir en cada caso. Es decir, que si bien en este sentido hay unos límites más o menos establecidos, es sabido que a menudo la mano de obra no se cobra si la reparación sube mucho de precio, por deferencia al cliente. En este sentido, Apple no suele entrar y es decisión de cada servicio tecnico autorizado.

Es evidente sin embargo que es difícil entender cómo una pieza y su colocación puede sobrepasar los 100 Euros de precio para un aparato que cuesta como mínimo 500. Ya se puede aliñar la operación con calidad del producto, con manos expertas, con garantías, con tests, con fiabilidades y con otros elementos -totalmente reales, por cierto- que el usuario de a pie nunca va a entender cómo la reparación de turno es tan cara.

Así pues, esto es lo que hay. Ninguno de los 3 aspectos está por encima de los otros, pero lo cierto es que en conjunto parece que Apple pretenda mantener una línea de dependencia del usuario hacia la marca, y una línea de negocio paralela más allá de sus escaparates habituales. Lo que sí es cierto, y creo que nadie lo ha mencionado, es que si bien cuantos menos piezas tengan los dispositivos -y menos posibilidades de reparación tenga el usuario- más caras son las reparaciones. Y a la postre, todos sabemos quien acaba pagando…

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