15 enero 2017 Industria

Apple contra Samsung_1

Sí, este es el año en que todos echamos la vista atrás para acordarnos de aquel iPhone original que lo cambió todo. Un concepto que sentó los precedentes adoptados por la actual industria alrededor del teléfono móvil, aunque no siempre de manera elegante y adecuada.

¿Os acordáis de aquel enfrentamiento en los tribunales entre Apple y Samsung en el que los de Cupertino acusaban a los coreanos de copiar el diseño del iPhone en sus terminales? Seis años después del inicio de las hostilidades todo parecía indicar que se había enterrado el hacha de guerra, pero el tema ha vuelto a la palestra y parece que llueve sobre mojado.

El Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos ha decidido volver a abrir esta veterana demanda siguiendo las indicaciones directas del Tribunal Supremo, tal y como se desprende de las publicaciones digitales que hemos podido conocer esta semana.

La intención del Tribunal es determinar con exactitud la cantidad de dinero que Samsung debería a Apple por infringir varias patentes de diseño del iPhone propiedad de la compañía de la manzana, entre las que se incluiría su frontal rectangular con bordes redondeados o la parrilla de iconos de colores dispuestos sobre una pantalla negra.

Apple contra Samsung

En las resoluciones previas se había estimado que Samsung debería abonar casi cuatrocientos millones de dólares por daños y perjuicios a Apple por los beneficios obtenidos con las ventas de sus smartphones de la serie Galaxy, pero el tribunal Supremo acabó reconociendo no poseer datos suficientes para determinar si estas compensaciones deberían calcularse por el dispositivo en su totalidad o por los componentes individuales a los que hacen referencia las patentes.

Ahora, esa responsabilidad de decisión queda en manos del Tribunal de Apelaciones, que deberá establecer las compensaciones finales y Apple espera que el fallo le siga siendo favorable y envía el mensaje a la claras de que robar las ideas ajenas nunca está bien.

Un punto de vista con el que coinciden más de un centenar de conocidos diseñadores de la talla de Calvin Klein , Dieter Rams o Norman Foster, que se han puesto del lado de Apple y a favor de la protección de los derechos de los diseños y su importancia a la hora de definir un producto, poniendo como ejemplo un estudio realizado en 1949 que demostraba que el 99% de los ciudadanos americanos era capaz de identificar una botella de Coca-Cola sólo por su forma.

Vía| Law360

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