14 marzo 2017 Seguridad

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Apple se ha unido a un grupo de firmas relevantes en el sector tecnológico como Amazon, Microsoft y Cisco en un comunicado de apoyo a Google, que se está enfrentando a un nuevo caso que involucra al FBI y a asuntos relacionados con la seguridad o la privacidad de los usuarios.

La compañía de la manzana seguro que tendrá muy presente su propia experiencia con el organismo gubernamental, que en su momento requirió sin demasiado éxito la colaboración de la compañía para acceder al contenido del iPhone de un terrorista que había atentado en suelo estadounidense.

Para poneros en antecedentes, os contamos que el FBI ha levado a Google ante un tribunal del estado de Pennsylvania para requerirle que proporcione el acceso a determinados correos electrónicos alojados en servidores extranjeros, algo a lo que la compañía se había negado en un principio.

Aunque no ha trascendido de manera oficial el motivo por el que la agencia está interesada en acceder a estos e-mails, el tribunal sí que habría recurrido a la ley tras el Stored Communications Act (SCA) para ordenar a Google que facilitase el acceso a los correos, aunque éstos se encontrasen almacenados en servidores fuera de los EE.UU.

No una, si no hasta dos veces se negó Google a acatar la orden antes de que el juez encargado del caso sentenciase que cualquier empresa norteamericana debería funcionar bajo las reglas de la justicia del país, sin importar en qué otra nación guarde la información o los datos que se le requieren.

Apple y quienes apoyan la postura de los de Mountain View argumentan, sin embargo, que la jurisdicción del SCA no sería efectiva en territorio extranjero y, lo que es más, podría provocar que Google violase las leyes propias de esos países en cuanto a la privacidad de datos. De hecho, Microsoft ya vivió una experiencia similar cuando le pidió que proporcionase acceso a e-mails almacenados en servidores en Irlanda.

Por cierto, que en ese caso le dieron la razón a Microsoft, argumentando entre otras cosas que los procedimientos bajo los que opera el SCA son anticuados y no se adecuan al uso moderno de la tecnología en cuestiones de privacidad.

En el caso que nos ocupa, si al final Google se viera obligada a proporcionar los datos de esos e-mails, eso podría significar que la situación se volviese en su contra y otros países pudieran acceder a datos de ciudadanos alojados en servidores estadounidenses.

Vía| Business Insider

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