16 agosto 2016 Hardware

Apple Watch design

Reconozcámoslo: cuando el Apple Watch apareció en escena, la mayoría de nosotros nos centramos más en maravillarnos con su aspecto y su diseño que en pensar qué cosas podríamos hacer con él. Un diseño cautivador, como casi todo lo que hacen en Cupertino y que siempre ha sido un punto básico en la creación de cualquier producto de la manzana.

Y para corroborar esa sensación, Bob Messerschmidt, uno de los antiguos miembros del equipo de desarrollo del dispositivo y que colaboró en la elaboración de los sensores cardíacos del Apple Watch, ha arrojado un poco de luz acerca de lo que significa haber trabajado mano a mano con Jony Ive y el equipo de diseño industrial de Apple durante el proceso de creación del primer wearable de la compañía de la manzana.

Messerschmidt se incorporó a las filas de Apple allá por 2010, entrando a formar inmediatamente parte del equipo de desarrollo del Apple Watch donde, como ya os hemos dicho, era uno de los responsables de diseñar algunos de los sensores biométricos del dispositivo.

Ahora que el tema de utilizar la correa para alojar componentes como el Taptic Engine ha surgido de nuevo, resulta curioso que una de las propuestas de Messerschmidt fuera precisamente la idea de alojar los sensores en la misma, por eso de que las medidas fueran más exactas que en la caja. Una idea que enseguida fue desechada porque ya tenían en mente que las correas fueran intercambiables.

Trabajar con el equipo de diseño de Apple fue, en sus palabras, un auténtico desafío personal y una constante búsqueda de nuevas soluciones en el campo de la ingeniería para conseguir la mejor experiencia de usuario posible, una de las máximas de la compañía.

Messerschmidt asegura haber aprendido lecciones muy importantes durante ese periodo en Cupertino y también bajo las órdenes del desaparecido Steve Jobs, quien precisamente le dejó grabada a fuego la importancia de esa experiencia de usuario en el producto final, que nunca está acabado del todo hasta que no es perfecto.

Cor

Gracias a la experiencia conseguida en Apple, Messerschmidt abandonó la compañía para fundar la suya propia: Cor, una startup que está desarrollando un dispositivo capaz de extraer sangre para luego analizarla y ofrecer los datos derivados de esos análisis de manera casi instantánea.

Vía| Fast Company

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