12 septiembre 2015 Hardware, Industria

HermesWatch1

El otro día, poco después de su presentación oficial en la pasada Keynote del 9 de Septiembre, os hablábamos del Apple Watch Hermès, la línea surgida de la alianza entre la marca de la manzana y la prestigiosa firma francesa que parecía ir en busca de una pátina de exclusividad dentro de las opciones del smartwatch de Apple.

Sin embargo, en una entrevista concedida recientemente por Jonathan Ive y Pierre-Alexis Dumas, los dos máximos responsables de este Apple Watch Hermès, parece que no es precisamente la sensación de lujo o de exclusividad lo que se andaba buscando a la hora de diseñar la colección.

Ambas compañías comenzaron a colaborar en el proyecto el año pasado, apenas meses antes de que el Apple Watch viera la luz, algo que, como deja bien claro el propio Ive, es algo que no suele hacer Apple. Hablar de un modelo que aún no existe, pero cree que fue una buena decisión el empezar a unir posturas en una comida informal en París con los ejecutivos de Hermès.

Ive Hermés

Y respeto al titular de la noticia, a pesar de que el Apple Watch Hermès es el producto más caro que se presentó en el evento del pasado miércoles, no significa ni mucho menos que Apple esté buscando convertirse en una marca exclusiva o de lujo, destacando que se dedicó el mismo tiempo y el mismo esfuerzo en diseñar el Apple Watch Hermès que el Apple Watch Sport.

Aunque para la mayoría de nosotros Apple signifique, en cierto modo, un símbolo de exclusividad y lujo de por sí, el máximo responsable del diseño de la marca de la manzana no quiere que pensemos así y asegura no sentirse demasiado cómodo asociando a la compañía términos como “exclusivo”.

No obstante y pese a que para Jonathan Ive no haya diferencias significativas entre ambos modelos, la verdad es que va a ser difícil negar la evidencia de que Apple ha conseguido asociar su nombre tanto de manera individual como con ejemplos como esta asociación, a un concepto difícilmente inigualable a la hora de conjuntar la alta tecnología con la industria de la moda.

Y si los precios a los que salen al mercado (a partir de 1.110 dólares), la fabricación a mano de las correas o su venta a través de las tiendas más selectas no conllevan la exclusividad, ya me diréis qué puede hacerlo entonces.

Vía | The Wall Street Journal

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