4 diciembre 2014 Industria, Opinión, Software

Safari browser

Cuando habían pasado como unos tres meses desde que la última Beta había llegado a manos de los desarrolladores, Apple actualizaba esta misma mañana su navegador Safari para el público en general.

No una, si no tres actualizaciones estaban disponibles: Safari8.0.1 para OS X Yosemite, Safari 7.1.1 para OS X Mavericks y Safari 6.2.1 las versiones anteriores de OS X que aterrizaban en nuestros Macs para mejorar la experiencia de usuario, la estabilidad y la seguridad a la hora de navegar por Internet.

Según aparecía en la nota que suele acompañar a todas las actualizaciones, explicando sus nuevas funcionalidades, la nueva versión de Safari solucionaba un par de fallos que afectaban a la sincronización con iCloud. El primero que provocaba fallos de sincronización en el historial si no estaba activado iCloud Drive y un segundo relativo al autorrelleno de contraseñas entre dos dispositivos registrados con el llavero de iCloud.

Estas actualizaciones mejoraban también la seguridad de los navegadores, ya que según se podía leer en la página de soporte de Apple relativa a las actualizaciones de hoy, tanto Safari 8.0.1 como Safari 7.1.1 y 6.2.1 solucionarían también tres vulnerabilidades de WebKit que podían provocar el acceso y la recopilación indebida de datos por un usuario no autorizado mientras navegamos por una página web maliciosa.

Seguramente os estéis preguntando por qué estoy utilizando un tiempo verbal pretérito a la hora de contar todo esto y es así porque Safari 8.0.1 ha desaparecido de la Mac App Store tan silenciosamente como había aparecido, dejándonos con ese cierto regusto a desconfianza sobre la estabilidad que viene afectando últimamente a cada actualización relevante de Apple.

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