Apple ha confirmado hoy haber alcanzado la espectacular cifra de 1000 millones de iPhone vendidos desde su lanzamiento en 2007. Desde aquel primer iPhone muchas cosas han cambiado, el iPhone revolucionó por completo el sector de la telefonía y algunas de las grandes compañías del sector, que entonces se las prometían muy felices, a día de hoy ya no existen o luchan por mantenerse a flote. Gracias al iPhone los smartphones en general son a día de hoy una realidad, llegando incluso a superar al ordenador personal como instrumento diario de acceso a internet.
Parkopedia ha anunciado hoy que ha llegado a un acuerdo con Apple, gracias al cual comenzará o ofrecer su información sobre plazas de aparcamiento en la aplicación de mapas de Apple. De este modo, los usuarios de iOS tendrán acceso a la información de más de 40 millones de plazas de aparcamiento en más de 75 países de America, Europa y Asia.
Vamos a dejar de lado por un momento los asuntos relacionados con los asuntos derivados del último cuarto fiscal de Apple para centrarnos en otros conceptos del ecosistema de la manzana. O quizás tampoco nos vamos a desviar tanto, ya que vamos a hablaros un poco de lo que puede acabar viniendo, y es en ese futuro incierto en el que en la manzana depositan muchas de sus esperanzas de recuperación.
Es verdad que si miramos un poco por encima el resumen de los resultados presentados por Apple en su último cuarto fiscal, parece que solo hay motivos para el desánimo por las cifras a la baja de todos sus productos, que por primera vez en mucho tiempo no son esos records con los que nos tenía acostumbrados.
Apple presentaba ayer por fin los resultados de su tercer trimestre fiscal del año y los pronósticos se cumplían casi a rajatabla, con el volumen de ganancias más bajo de los últimos tiempos y con la mayoría de la gama de productos de la marca en negativo y unos planes de futuro que parecen más complicados que nunca.
No debería, pero hay que tildar de normal que la noticia en el mundillo Apple sean los "malos" resultados financieros, vaticinados por propios y extraños y que confirman que algo debe cambiar en la compañía para volver a la senda de aquellos resultados de récord uno, y otro, y otro trimestre fiscal más, que nadie quiere reconocer que tarde o temprano se terminarían.