Mientras Apple se mantiene inamovible y sigue sin ejecutar la orden de colaborar con el FBI a instancias de una orden judicial, con el fin de obtener la información del iPhone de uno de los tiradores del atentado de San Bernardino, el organismo está elevando el tono, lo que demuestra, según una opinión mayoritaria, que se están poniendo nerviosos porque cada vez tienen menos apoyos, y Apple no da su brazo a torcer.
En las últimas horas se le ha dado crédito y bombo al rumor de que Apple vaya a lanzar como máximo en un par de años, un iPhone de 5.8 pulgadas.
En pleno debate sobre los límites de la ley y hasta donde pueden exigir las autoridades con una orden judicial, hay un detalle en la entrevista al VicePresidente de Ingeniería de Software de Apple Craig Federighi que a groso modo permitiría determinar cuantos usuarios deberían estar preocupados ante la débil seguridad de sus dispositivos iOS.
En el transcurso de una intervención en un acto del ciclo "Proyecto para la democracia" de la organización Common Cause's , el ex-contratista de la CIA y experto en seguridad Edward Snowden, y responsable de la revelación de documentos de alto secreto y de vigilancia de varias agencias gubernamentales en 2013, asegura que el FBI no necesita a Apple para desbloquear el iPhone de San Berbardino, propiedad de unos de los tiradores del atentado de diciembre, en un asunto que tiene a la compañía y a la agencia metidos en un tira y afloja por una orden judicial y que ha abierto un debate a nivel nacional.
Apple podría dar el salto a las 5.8 pulgadas con un nuevo iPhone que llegaría en 2018, o incluso un año antes, y que contaría con una pantalla OLED. Eso es al menos lo que afirma DigiTimes, en linea con otros rumores que ya hemos escuchado y que aseguran que Apple dará el salto a las pantallas OLED en uno o dos años.