17 febrero 2015 Hardware

Apple-Watch-sensores

La complejidad de medir ciertos aspectos de la salud, entre otros problemas, fue lo que motivó a los de Cupertino replantearse un producto que inicialmente era un dispositivo médico, en lo que hoy conocemos como Apple Watch.

A esto se le suma que la compañía quería evitar ciertas regulaciones gubernamentales, y además, en algunas piezas clave los fabricantes no alcanzaron el elevado listón de Apple.

La intención de crear un dispositivo enfocado totalmente en la salud se varió a medida que Apple se enfrentó a algunos obstáculos. El primero fue la posibilidad cada vez más patente de que el producto fuese regulado por el gobierno estadounidense, algo que Apple quería evitar. En este sentido ya hemos apuntado algunas pistas en el pasado reciente.

Por otra parte, las mediciones de los sensores eran sensibles a ser incorrectas a partir de casos incontrolables por parte de la compañía, como por ejemplo, debido al vello del usuario, o que simplemente éste se apretara más o menos la correa. El hecho de que los sensores no cumplieran las exigencias en términos de calidad marcadas por Apple, derivó en una reorientacion del producto, aunque encontrar qué atraería al usuario potencial tampoco fue una tarea fácil.

Eso no quita, que algunas de las características eliminadas en las primeras versiones del Apple Watch se implementen en las siguientes generaciones del reloj, tal y como ha ocurrido con otros productos Apple en más de una ocasión.

Vía | The Wall Street Journal

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