26 diciembre 2017 Opinión

iOSAndroidFrag

Todos recordamos eventos de Apple celebrados en años anteriores durante el mes octubre poco tiempo después del lanzamiento de una nueva versión de iOS, dedicados normalmente a la presentación de nuevos iPad o algún nuevo Mac. En aquellos eventos durante los primeros minutos y, antes de entrar en materia, nunca faltaban las referencias de Tim Cook al alto porcentaje de usuarios de iOS que ya se había actualizado a la última versión; para a continuación, mostrar con gran alboroto y risas en la sala el ridículo porcentaje de usuarios de Android actualizados también a la última versión.

Los acontecimientos sucedidos durante las dos últimas semanas en relación con la ralentización de los iPhone antiguos con baterías degradadas y, fundamentalmente, el mensaje equivocado que está llegando a buena parte de los usuarios, suponen un grave problema para Apple que, ahora, podría pasar de las bromas por la fragmentación de Android a tener que enfrentarse a la fragmentación de iOS.

Por si alguien ha estado desconectado del mundo Apple durante las dos últimas semanas vamos primero a recapitular cuál es la situación actual.

Todo comenzó en Reddit, donde se comenzó a especular con la posibilidad de que Apple estuviese limitando el rendimiento de aquellos iPhone “antiguos” cuya batería estuviese degradada por el uso. Algunas pruebas mostraban que los tests de rendimiento Geekbench daban resultados muy distintos antes y después de un cambio de batería, lo que indicaba que algo raro estaba pasando. Esos tests mostraban, además, que esa reducción en el rendimiento era debida a que la velocidad del procesador era notablemente inferior cuando la batería estaba degradada.

Apple se vio obligada a dar una respuesta a esta polémica que se estaba generando, más aún cuando desde la propia Geekbench confirmaron que habían obtenido también unos resultados similares tras un cambio de batería.

iPhone X rosa

El comunicado de Apple vino a confirmar las especulaciones previas, afirmando que desde iOS 10.2.1 el iPhone 6, iPhone 6s y iPhone SE ven reducido su rendimiento cuando la batería está degradada, con el objetivo de evitar reinicios del dispositivo cuando los picos de corriente demandados por el procesador no pueden ser entregados por esa batería degradada. Es más, Apple dio un dato importante más sobre el que nadie había especulado aún, y es que esto mismo afecta también al iPhone 7 desde iOS 11.2.

Apple concluía asegurando que planean seguir con esta estrategia de ahora en adelante con otros dispositivos. O lo que es lo mismo, que de aquí a un año probablemente pasará lo mismo con el iPhone X y el iPhone 8.

¿Y ahora qué?

Aunque creo que todos estamos de acuerdo en que Apple se ha equivocado y debería haber informado al usuario, ya cuando lanzó iOS 10.2.1, de esta reducción en el rendimiento de los iPhone cuya batería está degradada, el problema principal al que se enfrenta ahora Apple es mucho más grave. Este comunicado es justo lo que necesitaban todos aquellos que llevaban tiempo asegurando, sin pruebas y sin entrar en detalles, que los iPhone con más de un año van más lentos para “invitarte” a que lo cambies por otro nuevo.

La explicación dada por Apple, aunque llega tarde, es sincera pero compleja. Muchos usuarios simplemente no la comprenden porque no están interesados en estos asuntos, y a otros muchos les llega información sesgada. Como resultado un buen número de usuarios se van a quedar con la idea equivocada de que aquellos rumores que se venían oyendo desde hace tiempo de que Apple ralentiza los iPhone antiguos para que te compres uno nuevo eran ciertos.

android-vs-ios

Esto es un problema para Apple, no solo porque puede incitar a aquellos usuarios que tengan que renovar su iPhone a considerar el dar el salto a Android si piensan que de ese modo su nuevo smartphone les durará más tiempo, sino porque de ahora en adelante mucha gente se lo va a pensar dos veces antes de actualizar su iPhone a una nueva versión de iOS. Si Apple no toma medidas durante las próximas semanas y en la mayor parte de los usuarios cala la idea de que “mejor no actualizar” la fragmentación de iOS comenzará a ser una realidad.

Muchos de estos usuarios están además confundidos y piensan que la falta de fluidez de su iPhone es por esta estrategia de Apple por la que “ralentiza los iPhone con más de un año”, cuando el principal problema a día de hoy es iOS 11. Lo primero que tiene que hacer Apple es lograr que iOS 11 funcione como debería en un iPhone 6, un iPhone SE o un iPhone 6S y si no es capaz de hacerlo hubiese sido mejor dejarlos en iOS 10 y no permitirles actualizar.

Cuando iOS 11 funcione como debería, entonces, quizás sea también buena idea incluir más información sobre la batería en Ajustes, para que de este modo el usuario sepa que cambiando la batería mejorará notablemente su experiencia de uso con ese dispositivo. ¿No decimos siempre que la principal preocupación de Apple es la experiencia de uso? Pues que se note en este caso también.

Cuanto más tarde Apple en tomar estas medidas el mito de que Apple ralentiza los iPhone con más de un año solo para venderte uno nuevo se hará más fuerte, la bola de nieve se hará cada vez mayor y solucionar el problema de la fragmentación de iOS será más complicado. Veremos que ocurre durante las próximas semanas, confiemos en que Apple sea capaz de reaccionar.

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