Esta semana, el casi omnipresente iPhone del décimo aniversario ha cedido un poco de espacio en el ecosistema de noticias de Apple a la próxima generación del iPad, que se espera aparezca de un momento a otro para revitalizar uno de los sectores que más preocupan a la estrategia de ventas de la compañía.
Durante los últimos años Apple acostumbra a innovar no solo con nuevas características y capacidades en cada nueva generación del iPhone, sino también añadiendo un nuevo color. Primero fue el color oro en el iPhone 5s, luego el oro rosado en el iPhone 6s y, este pasado año, la novedad fue doble con el lanzamiento del iPhone 7 en color negro mate y negro brillante.
Que a estas alturas el negocio de la música hoy en día reside principalmente en las plataformas de distribución en streaming, es un hecho que ya no nos coge por sorpresa prácticamente a nadie. Sobre todo porque la mayoría somos precisamente usuarios de este modelo de negocio, aunque quizás aún no nos hagamos una idea de cómo funciona a nivel industria.
Ayer mismo os poníamos tras la pista de las intenciones de Apple de abrir próximamente dos nuevos Centros de I+D en China. Una manera de invertir en el talento local y acercar más al sector de los desarrolladores y de de los proveedores y un ejemplo perfecto de la globalización de los negocios, sobre todo en las grandes empresas.
Volvemos a hablar de la pantalla que lucirá la próxima generación del iPhone, pero ya no se trata de insistir en la adopción de la tecnología OLED, que eso es algo que ya prácticamente se da por hecho, si no para intentar dilucidar la forma que tendrá finalmente y si será o no tan revolucionariamente distinta a la que emplean los modelos vigentes.
Justo pocos días después de que Apple publicase en su canal de YouTube un nuevo spot publicitario promocionando el uso de stickers en su aplicación de mensajería; hoy, SensorTower ha publicado un informe sobre la situación actual de la App Store de iMessage.