Desde que Facebook se hiciera con la compañía detrás de Oculus Rift VR el año pasado, poco más habíamos escuchado hablar de su proyecto de Realidad Virtual hasta que, casi sin previo aviso, nos llegó la noticia de que el dispositivo estaría disponible para su venta a principios de 2016, con posibilidad de reserva desde finales de este mismo año.
Durante el último año hemos visto una cierta tendencia de algunas grandes compañías a abrirse hacia otras plataformas distintas a la suya propia. El caso más evidente es el de Microsoft, donde Satya Nadella -su nuevo CEO- está reorientando la compañía ofreciendo ahora sus servicios en la nube no solo a los usuarios de Windows sino también a los de otras plataformas. Así, recientemente hemos visto como Office, Powerpoint o Excel llegaban a la App Store situándose entre las aplicaciones más descargadas.
Parece que algunas compañías han cogido con ganas lo de hacer anuncios publicitarios de sus nuevos productos comparándolos de forma burlona con el iPhone. Samsung fue pionera en este terreno y no pierde ocasión en hacerlo, como ya comentamos hace no mucho. Pero últimamente, a Samsung le ha salido un duro rival.
Microsoft es la responsable de diversos sistemas electrónicos de ayuda en la conducción ofrecidos actualmente por distintos fabricantes. Ford, Kia, BMW, Nissan y Fiat utilizan la tecnología de Microsoft para ofrecer a sus clientes una mayor integración en el coche con el sistema de navegación, el teléfono móvil y el reproductor de audio.
Aunque la barrera que supone estar atento a la compatibilidad que determinadas aplicaciones o programas en OS X empiece a minimizarse conforme la popularidad del ecosistema de Apple empieza a crecer en el mercado, es verdad que aún hay software que únicamente puede ejecutarse en otras plataformas, normalmente Windows, y no puede hacerlo de manera nativa en nuestros Mac.