25 junio 2015 Industria, Software

gama apple music

La mayor parte de las veces que hemos hablado del enfrentamiento (por llamarlo de algún modo) entre Apple y los artistas y discográficas independientes a raíz de las condiciones de distribución de las canciones en Apple Music, lo hacíamos atendiendo a la postura por parte de los de Cupertino de no compensar económicamente a los propietarios de dichas canciones durante el período gratuito inicial del servicio.

A raíz de las declaraciones de Taylor Swift y la posterior respuesta oficial por parte de Eddie Cue, saldábamos esa polémica con la confirmación de que Apple pagaría por las reproducciones durante los tres meses de prueba, pero también nos preguntábamos a cuanto ascendería esa compensación y hoy lo hemos sabido por fin.

La compañía pagará 0,2 céntimos de dólar por cada canción que los usuarios del servicio reproduzcan durante ese período gratuito, una cantidad bastante parecida a la que, por ejemplo, Spotify ofrece por el streaming de los temas en su versión freemium.

Una cantidad bastante inferior a la que recibirán una vez el servicio se nutra de las contribuciones de los usuarios suscritos, pero que parece que contentaría a los sellos independientes, reflejada en la firma ayer mismo con Beggars Group o Merlin Networks, dos empresas muy críticas con la actitud previa de Apple al respecto.

Y eso que, todo sea dicho, a pocos días para que se lance el servicio, lo cierto es que Apple aún está cerrando algunos últimos flecos en las negociaciones con las discográficas y entre estos flecos están los abonos por Apple Music. Unas negociaciones que podían aumentar la cuantía final de estos pagos durante el período de prueba hasta los 0,247 céntimos por canción, una vez añadidos los derechos de autor, no contemplados en esta primera oferta de la que os estamos hablando.

Esto supondría un cambio en la estrategia inicial de la compañía de la manzana, que no contemplaba ninguna compensación económica por los derechos a las discográficas durante el período gratuito, pero que las opiniones generadas a raíz de la carta de Taylor Swift y las reacciones del público y los medios habrían obligado a replantearse en estos nuevos términos.

Vía | The New York Times

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