Seguro que recuerdas alguna ocasión en la que estabas reunido con un grupo de amigos alrededor de una mesa y quisiste compartir con ellos las fotos que llevabas en el iPhone de algún viaje o evento reciente. La situación resulta bastante incómoda cuando empiezas a pasar el iPhone para que tus amigos, uno a uno vayan viendo las fotos, o peor aun, cuando todos ellos se agolpan sobre ti para conseguir verlas.
Cuando por fin se dieron a conocer los nuevos iPhone 6 y iPhone 6 Plus, e incluso antes, cuando sus características eran aún solo un rumor, una de las afirmaciones que casi todo el mundo enarbolaba para predecir su éxito era que los nuevos tamaños de pantalla iban a atraer muchos usuarios de Android a la plataforma de Apple, siguiendo la tendencia de preferir smartphones cada vez de mayor tamaño.
El problema, que radica en las particularidades de cada sistema operativo, es la primera defensa de Apple, y que consiste es alegar que la tecnología no funciona de la forma en la que pretende que lo haga la demandante, en un caso que coincide con la llegada de esta herramienta que precisamente hubiera evitado la demanda.
Un intercambio de derechos entre ambas empresas, y con Disney como principal protagonista, ha roto con lo que muchos creían como imposible de conseguir: Que Apple y Google lleguen a un acuerdo en favor del usuario. A partir de ahora, las películas de Disney compradas en una plataforma podrán disfrutarse en la otra, sin que el usuario ni pierda ni tenga que hacer malabares o pasar por caja por segunda vez para llevarse al nuevo sistema los metrajes.