
El apabullante éxito que está experimentando Apple no solo trae consecuencias halagüeñas para la compañía y para quienes disfrutamos de sus productos. Los beneficios económicos para los primeros y unos productos mejores y más asequibles para los segundos tienen su contrapartida cuando la plataforma OS X empieza a llamar la atención de los desarrolladores de software malicioso, atraídos por un mercado en expansión.
Todo esto viene a cuento del descubrimiento de un nuevo malware (¿cuantos van ya este año?) que se esconde tras la apariencia de un falso instalador para diferentes aplicaciones. El problema, que está afectando principalmente a usuarios residentes en Rusia, parece ser una variación de un software ya descubierto para Windows y Android que engaña al usuario para que le proporcione su número de teléfono y enviarle un código de activación del producto mediante SMS.











