El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha confirmado hoy su rumoreado plan de permitir la implementación de dispositivos móviles comerciales entre sus trabajadores, lo que posibilitaría que los dispositivos iOS (además de Android o Blackberry, por ejemplo) pudieran conectarse a sus restringidas redes internas de alta protección y seguridad clasificada.
Cuando hace como un mes y medio o así, me preguntaba si era posible que Apple pudiera estar pensando en fabricar un modelo de bajo coste del iPhone, bien para mercados emergentes o simplemente como modelo de entrada para la gama de sus teléfonos móviles, no paré de leer por toda la blogosfera que era poco menos que el rumor más infundado del mundo. La filosofía de Apple no cuadraba con un producto así y que parecía que no conocíamos la manera de actuar de Cupertino.
Junto al Apple TV y su atractivo modelo de negocio futurible, basado en aplicaciones de terceros, sin duda ha sido el concepto de reloj inteligente el rumor que más ha dado que hablar en la biosfera de la manzana durante estos últimos días.
Al inicio de la semana, os contábamos que Apple estaba probando algunos diseños de lo que podría ser un SmartWatch, un reloj inteligente creado para romper moldes y conceptos, como en su momento hizo el iPhone.
Hace ya seis años, Steve Jobs presentaba al mundo el teléfono que iba a revolucionar la forma en que nos comunicábamos hasta la fecha. La tendencia era cada vez a hacer los móviles más pequeños cuando, de repente, Apple lanza un teléfono móvil grande, sin teclado y táctil. Comenzaba una nueva era para los Smartphones.
Leyendo hoy algunos artículos que hablaban de la eterna rivalidad en cifras entre iOS y Android, me llamó la atención que, más allá de quién vende más teléfonos, cuál es la versión del Sistema Operativo más utilizada, o el dilema entre las ganancias brutas y el porcentaje de beneficios, había una cosa que sí parecía haber cambiado.