Apple está echando el resto en hacer de su ecosistema la plataforma perfecta para todas nuestra actividades diarias. Y ya no solo la que forman parte de ese denominado "ocio digital" que enseguida se nos viene a la cabeza, si no también de nuestro trabajo e incluso de nuestra salud y hábitos de vida.
Apple siempre se ha destacado por ser una empresa que se acostumbra a volcarse con sus empleados, especialmente en sus derechos fundamentales y, en ocasiones, con unas leyes de funcionamiento propias mucho más avanzadas que las de su propio país.
Controlar la temperatura corporal puede ser muy importante. Tanto que puede prácticamente salvar tu vida, especialmente si eres diabético. Quienes padecen esta enfermedad suelen ser propensos a sufrir complicaciones que derivan en heridas e inflamaciones que, de no ser tratados adecuadamente y a tiempo, pueden derivar en problemas muy graves.
Durante este mes hemos sido testigos de los esfuerzos que está haciendo Apple para posicionarse con autoridad en el sector de la salud, con movimientos que incluyen el fichaje de todo un experto en estos temas como es Evan Doll o el desarrollo de un supuesto dispositivo revolucionario que podría ver la luz en 2017.
Decíamos ayer mismo que en Apple están trabajando en un nuevo y revolucionario dispositivo relacionado con la salud que se lanzaría el año que viene y, aunque tampoco es que hayan trascendido más detalles al respecto, se centraría probablemente en medir nuestros parámetros físicos.
Es importante concienciar a la gente que donar los órganos de las personas fallecidas resulta vital para salvar la vida de otras tantas personas enfermas que, en cualquier lugar del mundo, esperan como agua de Mayo a que les llegue un hígado o un corazón para reemplazar al que tienen dañado y poder seguir viviendo.
Año Nuevo, vida nueva... Cuántos de nosotros no habremos escuchado antes este proverbio, ¿verdad?. Como seguramente muchos también somos de esos que empezamos cada año marcándonos una serie de propósitos a cumplir para mejorar nuestra vida en comparación con el año que acabamos de dejar atrás. Aunque la mayoría de esos propósitos, para qué negarlo, ni siquiera suelen llegar a Febrero.