La semana pasada os mostrábamos el espectacular mural caligrafiado por el maestro Wan Dongling que cubría la fachada de la tienda que Apple estaba a punto de estrenar en la ciudad china de Hangzhou y que había sido retirado pocos días antes de su presentación al público.
No se cual será vuestra opinión pero seguramente coincidirá con la mía. Touch ID es una auténtica maravilla. Funciona tan bien que en el día a día ni te acuerdas que está ahí cada vez que desbloqueas el iPhone, y gracias a esta nueva tecnología integrada por Apple desde el lanzamiento del iPhone 5s, nuestros iPhones -y iPads- son mucho más seguros.
Algunos empleados de Apple están ya trasteando con la que aseguran que es la versión final de OS X Yosemite 10.10.2, después de varias betas que han circulado entre los desarrolladores, y una vez han trascendido algunos detalles durante las últimas horas.
Apple lo está apostando todo al mercado chino y lo hace con motivo. Un mercado como el del gigante asiático es a día de hoy el pastel más apetitoso para todo tipo de multinacionales, ansiosas por participar de los beneficios potenciales que supone con un papel preponderante en el país.
Ya os pusimos sobre la pista cuando empezaron a surgir los primeros rumores y seguimos investigando la noticia cuando se supone que los chipsets entraban en producción, pero ha sido ahora cuando por fin se ha confirmado que Samsung va a ser el principal fabricante de los procesadores que integrarán la próxima generación del iPhone de Apple.