Por lo visto el detonante de este replanteamiento podría deberse a que el cambiar de proveedor y de tipo de componente no ha tenido resultados satisfactorios, y hay que reorientar la situación.
Screeny es una de esas aplicaciones con las que, después de probarla, te preguntas cómo no ha habido nadie que haya inventado algo así antes. Y la verdad es que existe una justificación, de la que hablaremos más adelante, pero eso no evita que nos hubiese gustado tenerla en nuestro iPhone desde hace ya tiempo.