iTunes es amado y odiado a partes, quizá, iguales. Mientras algunos no aguantan las complicaciones que pone a la gestión de archivos, otros lo vemos como el paradigma de lo que debe ser un programa que además de ocuparse de la sincronización de archivos entre dispositivos, cataloga a la perfección nuestras colecciones de música, series, películas, podcasts, y en menor medida, libros (falta algo más similar a la música, menos al mogollón).
Hasta ahora, el modelo más básico del iPad (Wifi, 16 Gb) parecía razonable. Con esa capacidad de almacenamiento, daba para poder cargar una cantidad moderada de música, algunas películas, un buen número de aplicaciones, etc. No para los más exigentes y deseosos de llevar encima cuantioso contenido multimedia, pero sí para el segmento estándar de usuarios del iPad.
Era un servicio poco conocido, que nunca llegó a pasar de su fase beta, y que por tanto fue usado por muy pocos usuarios. Yo llegué a hacerlo servir en contadas ocasiones, y ahora que va a desaparecer, lo lamento profundamente. iWork.com era el servicio que ofrecía a Apple para compartir online documentos creados con cualquier aplicación de su suite iWork -Pages, Numbers, o Keynote-. Debo destacar que funcionaba muy bien. Desde la barra de menús, se escogía su publicación en este servicio, y se obtenía una URL personalizada que enviar a cualquiera por correo. Con esta URL se accedía al documento de forma universal (mi anterior jefa pudo ver una keynote en su PC con Windows XP e Internet Explorer 6, salvo algunas transiciones). De hecho, aún lo podéis probar.
Con todo el marketing enfocado a la resolucionaria Pantalla Retina y las potentísimas capacidades gráficas del nuevo iPad presentado ayer, a nadie nos debería extrañar que todas las aplicaciones de la App Store busquen desesperadamente actualizarse o crearse para ofrecer la mejor experiencia usuario en alta definición.
Con todas las opciones, la mayoría necesarias para que el nuevo iPad luzca como debe, quien más y quien menos empezamos a mirar el menú de actualizaciones de nuestros Mac, en busca de las actualizaciones que (más tarde o más temprano) iban a aparecer para buscar la compatibilidad con las aplicaciones que tuviéramos instaladas.
Con la posibilidad presentada hoy de poder ver películas y series en alta definición a través del nuevo Apple Tv, no resulta sorprendente que Apple haya tenido que actualizar su omniaplicación por excelencia, iTunes, para dar soporte a esta nueva opción.
Con toda la atención centrada, con toda justicia, además, en el lanzamiento del nuevo iPad; parece que ha pasado bastante desapercibida la actualización que ha recibido hoy el principal causante del éxito del tablet según el propio Tim Cook: el Software.