Cada día vemos más dispositivos capaces de conectarse por Bluetooth a nuestro iPhone o iPad y que cuentan con una aplicación para sacarles todo el partido posible. Ya no hablo solo de las populares pulseras que miden nuestra actividad física, ni de los smartwatches que tan de moda parecen estar últimamente. Cualquier dispositivo que imaginemos se apunta a esta moda. Lo último que ha llamado mi atención es un cepillo de dientes que seguramente habréis visto anunciado en TV. Sí, ¡un cepillo de dientes! que viene con Bluetooth y su propia aplicación para iPhone, que imagino analizará la frecuencia con que te lavas los dientes.
Cuando Samsung presentó este año el esperado Galaxy Note 4, pocos esperaban que los coreanos además guardasen una carta bajo la manga. Samsung decidió no presentar solo un nuevo phablet sino dos. El segundo es el nuevo Galaxy Note Edge, un dispositivo inusual que cuenta con una pantalla curvada en uno de sus lados y que Samsung aprovecha para mostrar información al usuario y dotarlo de algunas funcionalidades adicionales.
Hasta este mismo año Apple siempre había hecho hincapié en lo importante que era para ellos la usabilidad a una sola mano del iPhone. Por ese motivo consideraban que el iPhone no debía tener una pantalla mayor de 4 pulgadas, ya que este tamaño permite llegar cómodamente a cualquier esquina de la pantalla usándolo con una sola mano.
En Estados Unidos las cosas en relación a la vulnerabilidad Masque de iOS han llegado al punto de que el gobierno ha lanzado un boletín de seguridad para toda la ciudadanía, y Apple no ha tenido más remedio que salir al paso de lo que ya está cogiendo tintes de alarma social.
Si mal no recuerdo, o puede que lo entendiera mal, en su momento hubo un intercambio de millones de dólares y se zanjaron las disputas entre Apple y Samsung poniendo fin a las demandas mutuas de antaño. Pero cuando uno descubre cosas como esta tiene la sensación de que se están nublando de nuevo los cielos tecnológicos mientras un buen montón de abogados arquean una ceja.
El otro día os poníamos sobre aviso al haberse descubierto una vulnerabilidad en iOS que permitía a un atacante la sustitución de aplicaciones legítimas por malware. Una vulnerabilidad bautizada como Masque Attack, ya que el software malicioso se hacía pasar por esas apps para instalarse en nuestros dispositivos.