No lleva ni un mes disponible en la mayoría de los mercados en los que apareció y el nuevo iPhone SE ya empieza a tener problemas de disponibilidad en las tiendas. Parece que el miedo inicial al fracaso del dispositivo empieza a desinflarse, augurando un buen futuro.
A tenor de lo ocurrido durante los últimos meses en relación con el enfrentamiento entre Apple y el FBI acerca del proceder más adecuado en el caso del iPhone del terrorista del atentado de San Bernardino, bien pudiéramos pensar que el gobierno, ese instigador del peligroso precedente de la puerta trasera en iOS, pero no.
Ya es sabido por todos que el iPhone se enfrenta a una época de estancamiento de ventas y que de manera inminente no van a regresar las cifras récord que han caracterizado al producto insignia de la marca. Esto ya se está diciendo hace meses por parte de analistas y expertos, y Apple lo ha confirmado recientemente, pero nadie se ha aventurado a adelantar cifras por el momento.
Ming-Chi Kuo, el popular analista de KGI Securities, vuelve de nuevo a la carga con un nuevo informe sobre el rediseño del iPhone que Apple prepara para 2017. El pasado mes de marzo este mismo analista sugirió que Apple emplearía de nuevo un diseño similar al del iPhone 4 en 2017 y hoy, vuelve a confirmar que Apple planea olvidarse del aluminio sustituyéndolo por una carcasa completamente de cristal.
Esta semana empezaba copada casi prácticamente con noticias relacionadas con el Apple Watch. Un Apple Watch que podía estar mucho más cerca de lo que esperábamos. La llegada de un nuevo dispositivo suele suponer un descenso de ventas del modelo que le precede, pero que parece no será el caso del smartwatch de Apple. Al menos no será porque no lo intente con anuncios publicitarios.
El jugador del Manchester City F.C. y también de la selección inglesa Raheem Sterling, está a punto de firmar un contrato con Apple. Pero no se trata del típico y tópico contrato por el que un deportista o una figura de cualquier ámbito asocia su imagen al de una marca por motivos publicitarios sin más. En el caso de Sterling, el tema es ligeramente diferente.
Cuando el FBI consiguió acceder por fin a la información contenida en el iPhone del Terrorista del atentado de la localidad de San Bernardino, muchos pensamos que las disputas entre el Gobierno de los Estados Unidos y Apple por este tipo de temas no se volverían a producir en el futuro, pero parece que estábamos bastante equivocados.
El pasado mes de noviembre salió a la luz una información, según la cual, Apple estaba trabajando con sus proveedores para llevar a cabo un rediseño completo de los componentes internos del MacBook. Todos conocemos la obsesión de Apple por ofrecer cada vez dispositivos más delgados, por lo que a nadie pilla por sorpresa que el objetivo de todos estos esfuerzos no sea otro que conseguir que los próximos MacBooks sean todavía más delgados que los actuales.