Ya venía con el marchamo de ganador desde antes aún de su nacimiento, si entendemos esto último como su llegada al usuario final. Sus características y novedades convertían a iOS 11 en la mejor versión del Sistema Operativo para los dispositivos móviles de Apple y la mejor manera de competir con sus rivales en el mercado, algo que a la hora de la verdad quizás no ha sido tan evidente.
Aunque desde el principio Apple quiso hacer un especial hincapié en que el iPad no era en absoluto un sustituto del portátil "de toda la vida", el tablet de la manzana se está convirtiendo precisamente en eso, sobre todo para los usuarios más jóvenes, que encuentran en él la herramienta ideal para realizar sus tareas habituales.
De entre las características que empiezan casi a darse por ciertas en la nueva generación del iPhone de 2018, junto a sus tres versiones, a la adopción de Face ID o la apuesta por la tecnología OLED es la de que tendrá soporte para poder utilizar el Apple Pencil.
Cuando ya llevamos cierto tiempo con nuestro portátil y decidimos que va siendo hora de adquirir uno nuevo, más tarde o más temprano surge siempre el eterno dilema: ¿Lo compro ya o espero a ver si Apple saca un modelo nuevo? Yo soy de los que siempre apuesta por comprar cuando lo necesites, sin preocuparte de actualizaciones, pero hoy voy a cambiar de idea.
El tiempo no se detiene y la cuenta atrás para que veamos por fin a la nueva generación del iPhone de este año se acerca cada vez más a la fecha de presentación. Y como cada año, con la proximidad de esa fecha empiezan a concretarse más allá del bombardeo de rumores con el que se inició la carrera, apenas se pusieron a la venta los modelos del año pasado.