El año acaba de empezar y falta mucho, falta muchísimo para que la generación 2019 del iPhone vea la luz, pero sí que podemos empezar a imaginar cómo serán los nuevos dispositivos. Como ya explicamos en Descubre Apple, es muy probable que no veamos cambios radicales a nivel estético ni grandes saltos tecnológicos de esos que captan la atención de la gente, pero a buen seguro que sí vamos a ver más de un avance respecto a la generación actual.
Todavía hoy, cuando uno piensa en Apple seguro que se le vienen a la cabeza sus conocidos y reconocidos dispositivos de consumo. El iPhone o el iPad si se es más joven o los Mac si pertenecemos al grupo de los seguidores más veteranos de la manzana. Ni siquiera el interés en áreas como la TV en streaming parece cambiar la percepción de que fabrica aparatos electrónicos.
Uno de los dispositivos que podrían ver la luz este año es el iPad mini, una nueva generación que revitalizaría un modelo que muchos ya daban por muerto debido al declive del concepto y a unos iPhone cada vez de mayor tamaño.
Cuando el iPhone X vio la luz, tras todo el año especulando con que la pantalla iba a ocupar todo el frontal, el espacio destinado a albergar la cámara TrueDepth y los sensores para el sistema Face ID, el famoso notch, fue el blanco de todas las críticas, acusándolo en un principio de ser un fallo casi imperdonable en el estilo de diseño siempre prístino de Apple.
Más allá del evidente paso adelante en cuanto a potencia, usabilidad y funcionalidad que ha supuesto la aparición de la última generación del iPad Pro, sin duda uno de los asuntos más comentados acerca del dispositivo ha sido su relativa facilidad para acabar doblándose más de lo que a sus propietarios seguramente les gustaría.
Parece que 2109 no ha empezado precisamente con buen pie para Apple. A pesar de las interesantes propuestas que presentó al año pasado y que hemos ido recopilando en los últimos artículos al respecto y que resultan más prometedoras aún para éste, parece que eso no se refleja en los resultados bursátiles y han propiciado la suspensión de su cotización.
Los AirPods se han convertido en uno de los accesorios estrella de los iPhones y demás dispositivos de Apple. Basta con sacarlos del estuches y ya están preparados para funcionar, puesto que, al colocárnolos, se conectan de inmediato. Todo ello, sin cables ni enredos ni configuraciones. De hecho, estos audífonos se configuran con un solo toque, se activan de forma automática y se mantienen conectados siempre.
Estos últimos días hemos estado repasando los productos más destacados que Apple lanzó al mercado el pasado año. Un 2018 que ha sido sin duda un escaparate perfecto para comprender la relevancia que la compañía de la manzana posee en la actualidad y el ejemplo perfecto de por qué es así.